Fotos de mi segunda semana

Muchos boletos para el coro del tabernáculo que los hermanos Searle y yo tuvimos que etiquetar en las oficinas del área, hice tantísimos que pensé que ese par de noches soñaríamos con boletos y estampitas. Pero esta bien tener trabajo manual en lo que me dan una computadora.

Está es la oficina del departamento de comunicación en donde estoy. Ha sido complicado que me presten una computadora con las licencias adecuadas porque al parecer no hay muchas misioneras de servicio jóvenes y el proceso no es muy conocido o claro para los hermanos de sistemas, pero han sido muy amables conmigo y al parecer ya casi queda.

Me maravilla el talento de la hermana Frandsen que es capaz de hacer hermosos e inspiradores videos de historias de miembros de la iglesia ¡aún cuando le cuesta mucho entender el español! Está es una foto de la forma en que trabaja, primero una aplicación le ayuda a transcribir las entrevistas que hace y después busca su traducción para identificar lo que dice la entrevista. Con ese guion recorta los clips y hace los videos. Afortunadamente yo le pude ayudar en esta ocasión. Dice que con mi ayuda se tardo mucho menos y yo me sentí feliz de ayudarla, porque es increíble todo el trabajo qué hay detrás de hacer un video cuando no sabes el idioma. Es magnífica la hermana Frandsen.

Me encanta pensar que Dios me escogió para estar con la pareja de misioneros Searle. No
solamente son increíblemente amables y trabajadores, sino que la hermana Searle es una escritora también y me conmovió muchísimo que me haya regalado su libro. Me siento muy honrada. Ya comencé la novela y es una maravilla. Sin duda la hermana Searle es una gran autora.

Mi compañera de estudio es la hermana Huitrón y esta semana finalmente pudimos coordinar nuestros horarios para estudiar juntas. Me sentí muy motivada por su testimonio y su servicio, me inspiró a ser más dedicada como ella. Es una gran misionera y me siento agradecida de que Dios nos haya puesto juntas.

El centro de capacitación misional también me inspira a ser más dedicada en mi misión, pues aunque yo no tuve la oportunidad de recibir la capacitación que reciben los misioneros de enseñanza (y eso a veces me duele mucho) tengo la oportunidad de servir en el Área de visas y de ayudar a otros misioneros a obtener una residencia temporal en México También he podido interactuar un poco con ellos. Me conmueve su ejemplo de fe. El hermano Abraham Espinoza y Jonathan han sido muy amables conmigo y me han enseñado muchas cosas, me siento agradecida de su disposición a enseñarme y compartir su espacio conmigo.
Me sentía muy asustada en mi primer día como obrera pero fue muy bonito porque pude ver por primera vez cómo es un sellamiento y ayudar en ropería donde cosí botones, acomodé zapatitos y colgué y doble mucha ropa. También hice una amiga: la hermana Moni Ornelas que es una ex misionera muy amable, divertida y encantadora. También pude ver a otros misioneros de servicio. Siento que mis abuelitos Virgis y Michel estarían felices de verme ahí, pues ellos fueron obreros muchos años. De repente veo a mis abuelitos en algunas cosas que hacen los obreros en el templo.
El fin de semana fue muy especial porque mi hermano y su esposa vinieron a la casa y fuimos a la universidad de mi hermano a recoger su título de licenciatura. Me siento muy orgullosa de él, es una persona excelente que me inspira a ser mejor. Después fuimos a celebrar con un pozolito.

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