El lunes tuvimos una degustación de tentempiés para la recepción de invitados VIP en el Concierto del Coro del Tabernáculo en el Auditorio Nacional. Las personas que nos atendieron fueron súper amables, no miembros y los invitamos al concierto. No probé más que las aguas porque era lo único vegano, pero fui la traductora entre los misioneros que sí lo probaron y estas personas. Todo estaba bien hasta que tuve que traducir trucha salmonada y explicar que era Foie grass. Las decoraciones también las hicieron ellos, una belleza. Ahí están los Searle que los estoy empezando a querer como mis abuelos postizos.
Esta semana también tuve mi CCM en línea, dos horas al día. Fue para toda habla hispana de América. Me sentí feliz de saber qué hay tantos misioneros de servicio haciendo muchas cosas importantes al rededor del mundo, muchos de ellos se sintieron rotos al no poder ser misioneros de enseñanza, pero continuaron adelante con fe. Escuché muchos acentos y aprendí mucho, pero sobre todo me sentí menos sola.
En el CCM ese día me atreví a comer en el comedor con la hermana Chuy y con el hermano Abraham por primera vez. Como tal vez ya he mencionado, me afecta mucho ver misioneros de enseñanza, pero ese día me sentí valiente. Me senté ahí, con ellos. Incluso vi unos misioneros de servicio. De repente sí sentí el gran deseo de salir corriendo pero me contuve y tuve una experiencia bonita. Logro desbloqueado. En esta otra foto, que fue el mismo día pero más tarde, estamos celebrando el cumpleaños del consejero del presidente del CCM y de un misionero de servicio que trabaja ahi, élder Aldaco, quien tiene autismo. Ahí conocí a la presidencia del CCM y a sus esposas y a otras personas que trabajan en ese lugar. El elder Castañeda comenzó haciéndome mi primera entrevista mensual y terminamos en una fiesta de cumpleaños. Lleve un buen de pastel a mis papás esa noche. Voy a ser totalmente honesta aquí, aquel jueves en el templo fue un día muy difícil para mí. Había pasado la noche anterior preparando mi clase de instituto y había dormido muy poco porque tengo que estar en el templo a las 6:30 am. Como obrera siento que estoy muy pero muy lejos de saber cómo se hacen las cosas. Solo he estado en las ordenanzas una sola vez y tener que coordinarlas sin acordarme de cómo es la experiencia de participante es muy difícil para mí. Ese día cometí varios errores. Y me sentí tan mal que me puse a llorar y decidí irme a mi casa dos horas antes de que terminara mi turno. No quiero fallarle a Dios pero siento que también está bien ser compasiva conmigo misma. Espero que pueda sentirme mejor porque realmente quiero tener una buena relación con el templo pero me siento tan ignorante…
Una de las cosas que me dio consuelo ese día fue que el presidente del CCM había ido con algunos misioneros y me reconoció del día anterior y me saludó de modo que me sentí muy bien conmigo misma. Ese saludo me brindo tanto consuelo en un momento en el que yo me sentía tan invisible e insignificante…
Está es una captura de pantalla de mi historia porque estaba promocionando mi clase de instituto. Se inscribieron puras mujeres a mi clase y yo me siento súper feliz. Entre ellas mi amiga Mon, Keny que acaba de tener su bebé, mi mejor amiga Lupita que no es miembro, una chica que está es su primera clase de instituto ever. Y otros dos soles que acabó de conocer pero ya quiero un buen y que se quieren ir a la misión, También estuvo un ratito Natt que es la coordinadora de instituto y una de las personas que más ha impactado mi vida en los últimos años y a quien más quiero. En la clase tuve algunos problemas técnicos pero creo que iré aprendiendo. Me encanta instituto y por eso para mí es una bendición poder dar esta clase. Es una clase de verano que se llama El Evangelio y la Vida Productiva. Realmente siento que las clases tanto de instituto como de seminario han enriquecido mi vida de una forma que ningún otro programa lo ha hecho. Todos los maestros de instituto y seminario tienen un lugar especial en mi corazón. Y ahora que yo estoy del otro lado solo quiero devolver ese amor que ellos me han dado a mí. El viernes de esa semana sucedió algo invaluable. Recibí mi título universitario. Me siento muy agradecida por haberlo logrado. Ya soy una licenciada, licenciada misionera. Tener en mis manos el papel por el que luché por años con tantas fuerzas es muy, pero muy satisfactorio.Estuvieron mis papás Mi hermanita Katy Y mi mejor amiga Lupita a quien le debo tanto porque ambas logramos esto juntas. Después fuimos a celebrar yendo de compras a plaza Izazaga. El último michi que vi antes de salir del Claustro Al día siguiente tuve mi conferencia de zona en el centro multiestacas Aragón que está junto al Templo. Mi amiga Lupita que se quedó en mi casa desde la noche anterior me acompañó porque dijo que el templo era un lugar muy bonito y que ahí quería activar su llamador de ángeles. En mi conferencia de zona conocí por primera vez presencialmente a otros misioneros de servicio y me sentí menos sola. Además hicimos una actividad de servicio en donde llevamos sándwiches y tortas a los familiares de pacientes de un hospital. Entregamos como 200 y fue muy bonito. Los hermanos Castañeda, mis lideres de misión, realmente son ángeles en mi vida.En orden de izquierda a derecha están: el elder Monroy, hermana Guitierrez 1, hermana Ortiz, hermana Guitierrez 2, yo y hermana García que ese fue su último día de la misión. Luego nos llevaron a comer pizza 🍕. Bueno yo tomé refresco y probé los palitos de pan. Después de la conferencia de zona, Lupita (quien fue a su casa y volvió en lo que yo estaba ocupada) se quiso quedar en el centro para visitantes y me conmovió mucho que misioneras se acordaran de ella porque ella estuvo ahí esperándome el día que entré al templo por primera vez. También tuve la oportunidad de hablar mucho con ella y de verdad que Lupita me regresa la vida. El domingo de esa semana tuve una de las experiencias más loquísima de mi vida. Pues fui a una sala de conferencias en el hotel Barceló de Reforma a una junta con la presidencia del Coro del tabernáculo y el equipo de comunicación del coro así como personas de comunicación de Salt Lake. Literal el coro no había venido en 50 años a México y yo tengo la oportunidad de involucrarme en esto en mi primer mes de la misión. Seguramente debí haber tomado más fotos pero en ese momento no se me ocurrió. La verdad es que los Searle me presentaron ante los demás y yo me sentí menos fuera de lugar. Era la persona más joven en la sala y estaba nerviosa, de nuevo tomando notas. Después mi equipo me llevó a cenar en el Sonora Grill y fue muy bonito. Definitivamente no estaba en mi mente trabajar en un Penthouse y asistir a hoteles y restaurantes de lujo con líderes a nivel mundial cuando planeé ir a la misión. Y lo digo con mucha humildad, me siento muy muy pequeña al lado de estas personas. Coordinamos y expusimos los planes de la semana que viene que vendrá el Coro.
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