Historias y fotos de mi semana 5

Esta fue una semana de mucha actividad en el departamento de comunicación debido a la llegada y los conciertos del Coro del Tabernáculo, por lo que decidí quedarme todos los días en esta asignación, para lo que tuve que pedirle permiso a mi líder de la misión. En estos primeros días envolvimos muchos regalos para los invitados VIP del Concierto que eran platos artesanales mandados a hacer en Tescalmancingo, Edo de Mex.
Una de las cosas negativas es que debido a la tensión mi síndrome del colon irritable se detonó y comencé a sentir algo de dolor durante la semana. Cuando le pregunté a los Searle y a la Hermana Frandsen cuál era su postre favorito me dijeron que el pay. Cómo yo quería que esa semana comieran bien decidí hacerles un pay el martes en la noche, sin embargo apenas estaba haciendo la pasta de hojaldre cuando el dolor ya no me dejó seguir y me fui a dormir.
No obstante, al día siguiente decidí terminar el pay. Mi mamá me dio la receta que ella aprendió en la Sociedad de Socorro de una hermana de EUA. El original llevaba manzanas verdes pero yo solo tenía rojas, era totalmente vegano porque lo hice con mantequilla vegana y le puse algunas nueces y pasas. Mi mamá estaba muy emocionada y ese día sentí que por primera vez en muchos años horneamos algo juntas. Al día siguiente lo compartí con los hermanos de la oficina. Aquí nos tomamos unas fotos con él.
Tal vez es algo muy pequeño pero con la cantidad de trabajo que tenían en la oficina yo realmente quería que ellos se sintieran cuidados y consentidos. Sobre todo porque al organizar la cena VIP del Concierto del Coro hubo muchas complicaciones de último minuto, así como con la asignación de asientos y de códigos QR para los boletos preferenciales.
Esto es lo único que quedó

Finalmente llegó el jueves, cuando fue el primer Concierto del Coro del Tabernáculo en la Catedral Metropolitana de Toluca. Este concierto fue especial para el Consejo Interregioso de Mexico, por lo que no estaban invitados más que muy pocos miembros de la Iglesia. Sin embargo, el hermano Alfredo Alcántara me dijo que podía invitar a mis papás.

Ese día me fui a Toluca con el matrimonio Frandsen y con el matrimonio Searle y me sentí muy cuidada por ellos. Realmente siento que nos hemos vuelto grandes amigos.

Hicimos una pequeña parada al Centro Comercial porque la hermana Frandsen quería un vestido para la ocasión. Y fue divertido acompañarla y ser su traductora en la tienda.

Después llegamos a Toluca y resulta que esa no fue la única vez que acompañé a alguien de compras ese día (es cierto que Dios me preparó para la misión porque la compra de vestidos es un area en dónde tengo mucha experiencia) y es que el hermano Alfredo me presentó a su hija Dafne, quien venía de la escuela y también necesitaba un vestido.

Ella me pidió que la acompañara a tiendas de ahí del centro de Toluca a buscar algo y después de un rato encontramos el vestido como ella lo quería.

También estuve ayudándole a la hermana Frandsen con su equipo de fotografía.

En esta foto estoy yo, la hermana Frandsen, la hermana Searle y Dafne.
Después llegó el autobús con los integrantes del Coro.
Y para mi sorpresa veníamos vestidos del mismo color

Este vestido tiene una historia muy bonita. Cuando mi abuelita Michel falleció, mi abuelito Virgis me regaló algunos de sus vestidos y me dijo que me los probara. Me acuerdo mucho que cuando vió este me dijo que me quedaba muy bonito y que me hacía recordar a mi abuelita cuando era joven.

Este día por la mañana, decidí ponérmelo porque sabía que era un día importante, pero fue una gran coincidencia que fuera exactamente del mismo tono. De esta forma pude llevar al concierto a mi abuelito Virgis y a mi abuelita Michel, quienes tanto me apoyaban en mis esfuerzos por ser una misionera.

Cuando los miembros del coro llegaron yo me sentí inspirada a ayudarles a bajar del autobús y a saludarlos con la mano, cuando vieron que era misionera muchos de los miembros del Coro me saludaron con cariño y al notar que nuestros outfits se parecían incluso me pidieron tomarme fotos con ellos.

Más adelante ese día tuve una de las experiencias más especiales y sagradas de mi vida. Durante años yo he sido una gran fan del Coro del Tabernáculo. Y cómo iba con la hermana Frandsen que tomaba fotos y yo estaba ahí para escribir un artículo de prensa, nos dieron acceso hasta adelante durante su ensayo. Y tuve la increíble oportunidad de ver al coro en primera fila. Literalmente a solo un par de metros de mí. No había casi nadie en ese ensayo más que la presidencia de Área, algunos poquitos hermanos, staff del Coro, la hermana Frandsen y yo.

De repente me llegó un sentimiento muy especial a mi corazón que me conmovió hasta las lágrimas “A esto se refería el Señor cuando me dijo que tenía una misión especial para mí. Él quiere que yo sepa que él me ama y por eso ellos están aquí y yo estoy aquí”

Después de ver un poco del ensayo tuvimos que irnos a la Cena para los invitados VIP en donde pude platicar con una hermana de Church News de Salt Lake, ambas cubrimos el evento , ella me enseñó varias cosas y yo le ayudé un poco con el idioma y el contexto.

En la cena estuvo una representante del Gobernador, el Arzobispo de Toluca, entre otros líderes eclesiásticos y religiosos, quienes convivieron con la presidencia de Área y la presidencia del Coro. También estuvo Mariano Osorio. La cena fue acompañada de música de miembros de la Orquesta de la Manzana del Templo.

Durante la Cena me asignaron pasarle los platos que habíamos envuelto al principio de la semana a el Élder Montoya, presidente del Área , para que los entregara a los invitados de la mesa principal. También se entregó una donación a la Escuela de Música Sacra de parte de la Iglesia.

De esta parte no tengo fotos pero después, la hermana Frandsen y yo fuimos a comer. Comimos nuestra propia comida pero en la misma área que todos los miembros del Coro y la Orquesta. Habían puesto una especie de carpa gigante al lado de la catedral con mesas y baños portátiles de lujo.

Al convivir con ellos me di cuenta que son personas encantadoras y resulta que la hermana Frandsen conocía a varias. Cuando alguien hacía mención de la coincidencia del color de mi vestido la hermana Frandsen decía que era de mi abuela que murió por COVID así que mi abue llegó a los oídos de miembros del Coro.

También me di cuenta que muchos estaban enfermos, porque vi que estaban repartiendo medicina para la diarrea, las filas de los baños eran largas. Además el Elder Frandsen que es médico tuvo que llevarse a algunos a un hotel porque estaban muy mal y el Elder Searle estaba con él, también escuché que les tuvieron que mandar a lavar sus vestuarios. Me conmueve que a pesar de esos desafíos de salud ellos siguieron adelante con su presentación con la mejor actitud.

Más tarde fue el concierto y tuve la bendición de sentarme con mis papás. La acústica era impresionante y creo que es el concierto más bonito al que he asistido. Es un evento histórico que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se presente en una Catedral de la Iglesia Católica. Durante el concierto también fue muy bonito que le presente a mis papás a los Searle y a los Frandsen, quienes le dijeron a mis papás que yo era muy buena y que esa era la misión en donde debía estar. Esa noche volví de Toluca con mis papás, con el corazón lleno.
Antes de irme a casa mi papá me tomó esta foto con las integrantes del Coro. Me dijo que parecía que yo era una de ellas. Siempre fui su fan, siempre quise ser como ellas y ahora estaba ahí, a su lado sirviendo hombro a hombro con ellas en esta obra del Señor.

Al día siguiente me desperté súper cansada, todavía faltaba un ensayo y dos conciertos más. El viernes estuvimos arreglando algunas cosas de la cena VIP y más tarde por la noche fuimos al Auditorio Nacional en el auto del elder Frandsen a un ensayo del concierto. En este ensayo nos reunimos con los acomodadores del coro, entre ellos mi prima Casy a quien invité. Tuvimos la oportunidad de estar en el ensayo y ahí también vi a la hermana Chuy y al hermano Abraham de visas. Mi prima Casy se veía muy feliz porque a ella le encantan los conciertos.

Me conmovió mucho que mi prima estuviera en esta actividad pues a su mamá, mi tía Sandy, le habían hecho una cirugía y ese día la daban de alta y no vio a su mamá salir del hospital por venir a la reunión. Además ese día también tuvo problemas con su auto y aún así estuvo en la actividad.

Más tarde me llevo desde el Auditorio Nacional a mi casa y en todo el recorrido puso música de la Iglesia porque yo iba en el auto. Me sentí muy muy halagada y muy especial. Gracias Casy, por tu apoyo.

El sábado por la mañana mis papás me llevaron a la oficina y todas las luces del edifico estaban apagadas porque era sábado. Mi mamá no solo me preparó comida porque de seguro me veía muy cansada, sino que hizo una ensalada y unas empapadas para los demás miembros del equipo. Esa mañana seguimos trabajando varias cosas del Concierto y la hermana Frandsen me compró estas galletas.
Más tarde fuimos en el auto del Elder Frandsen al auditorio Nacional y ya estaban muchas personas formadas. Nos organizamos para recibir a los invitados de asientos preferenciales pero también pude ver a muchos de mis amigos en las filas de admisión general. Aquí estamos Casy y yo con nuestras playeras de acomodadoras.
Después de atender a los invitados de asientos preferenciales nosotras también pudimos disfrutar el concierto el cual realmente tocó mi corazón. Las personas alrededor de mi también se veían muy conmovidas y sentí que todo mi trabajo aunque fuera chiquito ahora cobraba sentido.
Esa misma noche mis papás también pudieron acudir al Coro con mi linda vecina Elena que está investigando la Iglesia. Ellos no se sentaron conmigo sino el los asientos en los que tenían sus boletos. A Elena también le encantó la presentación.

El día domingo no fui a la oficina porque en la mañana fui a mi barrio pero por la tarde Casy me llevó al Auditorio Nacional. Al igual que el día anterior, dimos acceso a los invitados preferenciales y más tarde pudimos disfrutar del Concierto. Mientras tanto, se realizó la cena para invitados VIP para la que tanto nos habíamos preparado. Por la noche Casy me llevó a mi casa y me fui a dormir con mucha satisfacción.

Fue una semana muy activa y llena de experiencias hermosas. Me siento muy agradecida de haber podido participar en todo esto. La venida del Coro realmente se sintió como un regalo de esperanza para mí, una forma en la que yo sentía que el Señor estaba celebrando conmigo mi primer mes en la misión.

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