
Esta semana me tuve que apurar muchísimo para poder terminar los artículos de la Liahona de Septiembre. Pero el lunes por la mañana, la Hermana Frandsen y yo fuimos caminando al parque porque ella esta haciendo un video de mi historia, el cual había querido hacer desde hace mucho tiempo y tiene tanto material (convivimos mucho juntas) que ya hasta hago bromas de que va a ser un documental de la hermana Lima. Sin embargo, al llegar al parque nos dimos cuenta de que habíamos olvidado las tarjetas SD para la cámara y hubiera sido mucho tiempo si caminábamos de regreso y volvimos a caminar al parque, pero el élder Frandsen llegó para salvarnos, pues nos llevó en coche las tarjetas y dron con el que la hermana hizo unas tomas muy padres. En el camino íbamos platicando de muchas cosas.

La hermana me sigue conmoviendo con sus sandwiches, pues ahora ella hizo el pan y también la mermelada, ademas me llevo barritas veganas de quinoa con chocolate y tunas. Me siento muy amada por ella.
El miércoles que fui al CCM me lleve con la sorpresa de que había otro élder misionero de servicio en el área de visas, el élder Sánchez, a quien me toco enseñarle todos los procesos que yo sé. Me sorprende su inteligencia y manejo de la tecnología pues lo que yo aprendi en semanas él lo dominó en un día, aunque me haría sentir mejor pensar que es porque soy buena maestra. Fue divertido ser su supervisora. Y algo muy bonito también fue que comimos juntos

Esta semana me gusto mucho ir al templo porque sentí que alguien creyó en mí. Esta resignada a pasar todo el día en el área de estudio y en otras áreas para las que no se necesitara estudiar mucho, pero como no fueron muchas obreras, una de las directoras de un área me puso a hacer algo más importante, me sentí de verdad muy bien, mi memoria espiritual me decía que ya lo sabia. Estuve tan activa y tan de pie que me dolían mucho los pies y me dormí en en camión, lo bueno que me bajaba en la ultima parada.

También esta fue la primer semana que estuve en el CRIT como voluntaria, el Elder Castaneda me llevo y ahí me presentó a la directora de voluntarias, resulta que mi forma de vestir no era adecuada, pero aun así ayudé en el área de Hidroterapia, la cual estaba muy llena, yo sospecho que es porque son las vacaciones de verano.

También conocí a otro miembro de la Iglesia que es voluntario y aquí, el élder Castañeda me tomó una foto. De igual manera, conocí a la señora Mary, con quien estuve en hidroterapia y ella vive muy cerca de mi casa y de la casa de Ingrid, la mamá de las niñas a quienes estoy ayudando a escribir, así que ella muy amablemente me dio un ride a la salida.
Como esa semana era el estreno de la película de Barbie, mi clase de instituto tuvo esa temática y no hubo ninguna queja porque todas mis alumnas son mujeres.

Después de mi servicio en el CRIT, estando en la casa de Ingrid estuve con las pequeñas y con algunos otros invitados, pues al parecer llegué a lo que era una comida con varios invitados. Entre ellos, la prima de estas pequeñas con quien también estuve jugando, sin embargo, este día jugamos mucho y no les pude enseñar mucho.

Esta foto me la tomaron enseñándoles la pose del árbol de yoga y me encanta. La tomó Gaby, quien era mi alumna de yoga antes de la misión y estaba en esa reunión, por lo que la foto es significativa en más de un sentido.

Esa noche también estuve en mi reunión de distrito. Y más tarde vi la película de Toy Story 3 con mi hermana Katy y nos preparamos unos snacks.

Fue lo más cerca que estuve de ver la película de Barbie.

Lo bueno de que no tenía ropa para ser voluntaria en el CRIT fue que fuimos de compras el sábado, en donde por primera vez en años compré pantalones.

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