Historias semana 9

Esta foto random de un sandwich tiene un significado muy tierno y es que últimamente la Hermana Frandsen me ha llevado sandwiches de mantequilla de maní y de cacahuate a la oficina como lunch y es algo que me conmueve mucho porque se asegura de que sean veganos. Estos días estuve trabajando en artículos para la Liahona de septiembre.

También el lunes en la mañana me llegó por paquetería un mini paraguas que compré en internet y fue como un objeto enviado del cielo, aunque yo lo pagué, pero es que el tiempo en que llegó no pudo ser más acertado.

Pues esa tarde experimente por primera vez lo que es ser una misionera mojada, pues exactamente cuando bajé del camión comenzó a llover y luego a granizar, si no hubiera sido por el paraguas recién estrenado me hubiera mojado horrible y eso que estaba a solo unas cuadras de mi casa. Recuerdo que cuando era mujer joven y sabia con las misioneras eso me llego a pasar algunas veces pero esta fue la primera vez que me paso a mi en mi misión.

La lluvia me hace sentirme un poco triste y al añadirle que mi mejor amiga estaba en otro continente, y que una de las personas mas importantes para mí estaba enojado conmigo, mi semana se volvió más pesada. Algo muy bonito fue que las hermanas Rojas y la hermana Welsh, a quien le ayudé con su visa, sí se sentaron conmigo en el comedor del CCM y eso motivó a otros misioneros a que también platicaran conmigo e incluso me dijeron que admiraban mi misión.

Sin embargo, logre salir adelante y aunque sentí que mas bien me arrastre a mí misma a mis asignaciones, creo que fui diligente y eso es lo más importante. Esta fue la primera semana que regrese al templo después de su mantenimiento y me gusto mucho que pusieron un área especial para las lonchas de los obreros. Me siento mucho mejor en el templo que aquella traumatiza vez que salí llorando, todavía me siento muy incapaz, pero el haber ido como participante con la Hermana Frandsen y la hermana Deaver me dio mucha confianza y conocimiento. Desearía poder ir más como participante pero mi tiempo es muy limitado y los p-days suelo estar ocupada también.

El viernes serví ayudando a unas pequeñas, hijas de Ingrid, una hermana que era de mi barrio pero que se mudo a Estados Unidos y que ahora esta en Mexico de vacaciones. Las niñas hablan muy bien español pero les cuestan algunas cosas. Su mama me dijo que a la mayor le gustaba mucho escribir y crear historias ilustradas y que le hacia mucha ilusión escribir en español, así que me pidió que sí podría ensenarle un poco. Cuando yo llegue estaban un poco tímidas, pero conforme fui platicando con la mayor las demás se acercaron mucho a mí, en especial la menor, de tres años, que es muy amorosa. Les enseñe algunos cuentos con la intención de que se sintieran motivadas a escribir los suyos pero nos entretuvimos mucho con la leyenda de Popocatépetl e Ixtlaccihuatl, con la que desperté mucho su interés. Al final terminamos jugando y se sintieron muy felices cuando descubrieron que yo hablaba ingles y desde ese momento dejaron de esforzarse con todas sus fuerzas para hablarme en español. Me di cuenta de que son muy inteligentes y llenaron mi corazoncito.

El sábado tuvimos una actividad de Sociedad de Socorro en la estaca y nos pusieron a hacer zumba para subirnos el animo, lo cual, al menos conmigo, funcionó. Después tuvimos varios talleres pero nos tuvimos que ir temprano porque teníamos nuestra Pool Party familiar ese día.

Mis papas llevaban mucho tiempo planeando, de hecho iba a ser la celebración del día del padre pero yo estaba muy ocupada con lo del Coro del Tabernáculo y los demás fines los demás no podían. Pero este sábado por fin pudimos reunir a los cuatro hermanos y a la esposa de mi hermano César, Adri, así como a la novia de mi hermano, Charly. Yo estaba demasiado emocionada porque pedí permiso a mis lideres de misioneros y me dijeron que si me podían meter bajo supervisión. Cesar y Adriática no pudieron llegar temprano a la alberca pero si llegaron a la comida y mientras jugamos un rato.

La comida fueron hamburguesas hechas en casa. Mi super papá me compró las Beyond Burger y me sentí muy feliz porque nunca las había probado y me encantaron

Y si el día no podía ponerse mejor, César, Adri, Katy y yo fuimos por Boba de postre con el Thorcito, el perro.

En la noche antes de dormir pusieron la película de Avatar 2 que a mi papá y a Adri les gusta mucho, pero yo me fui a dormir temprano porque estaba muy cansada.

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