Creo que esta semana no tomé tantas fotos como me hubiera gustado. He estado batallando mucho últimamente con levantarme a tiempo, tanto que hice mi registro de desafío y me desmotiva mucho que tanto esta semana como la semana pasada no me he podido levantar ningún día a tiempo y eso que me duermo temprano, tengo 2 relojes despertadores: uno que simula el amanecer: y otro que suena, la alarma de mi celular y además a Alexa. Pero simplemente no puedo, y me pasa algo muy frustrante que es que según yo me despierto y me baño y todo y luego resulta que solo era un sueño, entonces me vuelvo a bañar y a vestir, pero de nuevo solo era un sueño y no logro salir de ese ciclo hasta que es muy tarde.
Puse como mi compañera de rendición de cuentas a la hermana Huitrón, mi compañera de estudio pero ella está muy desanimada con la misión y no sé eso a mí me desanima también.


Algo lindo es que la hora del lunch con la hermana Frandsen ha evolucionado un poco y ahora hago ensaladas más elaboradas para las dos y ella me lleva varias cosas siempre asegurándose que sea vegano y eso me conmueve mucho. Es una gran amiga para mí.

Algo que hice por primera vez esta semana fue usar la plataforma de la iglesia para publicar artículos por primera vez. Me siento muy honrada por tener acceso a esta página y de poder controlar cosas en ella. Esta semana subí mi primer artículo con fotos. Antes sí escribía pero siempre era otro hermano el que lo ponía en la plataforma y ahora yo me siento muy humilde y privilegiada por tener acceso a los controles para subir y publicar artículos.

También está semana fue la última en que mi cara estuvo en la portada de la página de la iglesia en Mexico porque vienen programas importantes como el devocional para maestros de seminarios e institutos y el devocional con el élder Gong.
El martes me hice amiga de una señora en el camión porque le ayudé a subirse al camión que la llevaría a su casa. Se llama Mary y me platicó muchas cosas lindas como que ella trabaja como personal de limpieza para que su hija pueda estudiar pedagogía y porque tiene un hijo en un anexo. También me dijo que uno de sus hijos falleció a los 12 años por cancer y que solo Dios le dio consuelo en ese momento. Me habló mucho de Dios sin que yo necesariamente sacara el tema, incluso cuando finalmente le dije lo que hacía me dijo que era muy especial y que por eso Dios me había escogido para servirle. Me dio su WhatsApp y me invitó a su casa a comer gorditas. Nos despedimos cuando me bajé del camión y le dije que su hija era muy afortunada de tenerla como madre.
El miércoles fui al CCM al área de visas y ayudé a los hermanos a imprimir carteles que identifiquen esa oficina como la del departamento de visas, porque cómo está por los laboratorios de computación muchos misioneros piensan que son de soporte técnico y les piden papel y ayuda. Los hermanos de visas son muy amables, pero creo que podríamos evitar esos malentendidos con señalizaciones para que los misioneros entiendan que hacemos ahí, sobretodo porque los hermanos de visas tienen mucho trabajo y por ser amables a veces toman responsabilidades que no les corresponden, como ayudar a los misioneros a imprimir o darles el papel que nosotros utilizamos en nuestros documentos.
Me divierto con el elder Sánchez y creo que nos estamos haciendo amigos porque creo que mi conversación y mi humor es más fluido con él ahora.

El jueves mi mamá me llevó al templo por una ruta muy curiosa que nos puso la aplicación de waze, que supuestamente nos ahorró 10 minutos de camino pero íbamos por lugares bien desconocidos para las dos. Mi mamá me llevó porque mi papá, quien me suele llevar, se despertó con gripe.
Ya estando ahí me pasó algo muy muy especial y es que yo pensaba estudiar muy arduamente para poder prepararme mucho para cosas que todavía no sé hacer en diferentes puntos, pero en vez de eso me asignaron como directora de la mesa de recomendaciones, que significa que yo ayudo a que los hermanos escaneen sus recomendaciones para tener acceso al templo en la recepción. Es una tarea muy sencilla tal vez, pero me siento muy muy feliz de que por primera vez me hayan confiado el liderazgo en algo. Al parecer estaré liderando en esa mesa por un mes.
Me la pasé realmente muy bien al lado de la hermana Abish y la hermana Álvarez quienes son muy divertidas y alegres. Aprendí mucho. Me siento contenta de que confíen en mí.
De regreso me hice otra amiga en el metrobús que también me compartió su testimonio a pesar de no ser miembro de la iglesia, me dijo que su esposo se había ido a Estados Unidos porque ella no era buena con él pero que ahora se habían reconciliado y ella había cambiado mucho y eran felices. Estaba muy emocionada de escuchar que yo era una misionera de servicio y se puso a hablarme de Dios en todo el camino hasta llegar a la estación. Siento que Dios pone a estos desconocidos en mi camino para que yo los escuché y con eso les sirva. ❤️

El problema fue que esa tarde estaba lloviendo mucho y espere por una hora el camión de regreso a mi casa cuando ya hube llegado a la plaza del Rosario. Cuando me cansé de esperar llamé a mis papás y me sentí muy amada cuando pasaron por mí a pesar de que mi papá se sentía enfermo.

Algo bueno es que mientras esperaba le di una vuelta a la plaza del Rosario y en el Súper Naturista encontré salchichas veganas. Me puse muy feliz porque estaban a buen precio y yo tenía semanas con el antojo de un hotdog, así que esa noche cené muy bien.
También me fui a tomar unas fotos a un estudio fotográfico por mi casa. Esa fotógrafa me tomó las fotos para mi título y no es de mi iglesia. Cuando llegué al estudio le conté sobre que ya me habían entregado mi título y le di las gracias, me pregunto en qué me había titulado y a qué me dedicaba ahora, me preguntó que para qué eran las fotos. Le expliqué que las necesitaba para mi gafete del CRIT porque ahora era misionera de servicio. A ella le conmovió mucho escucharlo y me cobró las fotos a mitad de precio “por ser tan bonita persona”. Me dijo que le echara muchas ganas porque esos niños del CRIT me necesitaban. Me sentí muy feliz.
El viernes fui al CRIT y cómo me senté hasta delante los posters del chofer me tapaban la vista y no me di cuenta cuando ya se me había pasado la parada. Fui a dar hasta el paradero y estuve a punto de llorar pero fui fuerte, personas muy amables me explicaron cómo regresar y llegué tarde al CRIT (porque además no me puedo despertar a tiempo y se me hace tardísimo) pero llegué.
Estuve en hidroterapia con la señora Mary a quien le he agarrado mucho cariño y es quien ahora me da un ride a mi casa porque ella vive cerca de mí. Hay niños en el CRIT que realmente derriten mi corazón por la dulzura que tienen a pesar de los desafíos que tienen con su cuerpo y admiro mucho la determinación y la entrega de los padres por dejar todo para llevar a sus hijos a sus terapias.
Me informaron que este mes van a dar una donación para el regreso a clases para beneficiar a las familias del Teletón. Así que organicé una colecta de colores, crayones y estuches entre las hermanas de la Sociedad de Socorro del barrio.
Esa noche tuve un hermoso consejo de distrito con mis hermanas misioneras y nos dieron el anuncio de que pronto tendremos una conferencia de zona.

El sábado tuve un p-day muy relajado, lavé ropa, limpié mi cuarto y preparé mis maletas para las vacaciones que tendré la siguiente semana porque iré a Tuxpan Veracruz con mi familia. En la noche vi con Katy la película de Lilo Lilo Cocodrilo, que estuvo divertida.
El domingo fui al devocional de los maestros de seminario e instituto. Mi papá no podía llevarme así que le pregunté a otro maestro del barrio, el hermano Aguilar (quien fue mi obispo) que si podía ir con el al centro multiestacas de Aragón para verlo presencial y me dijo que sí. Incluso pasó por mi a mi casa y fue también la hermana Elena, su esposa, quien recientemente fue llamada como maestra de seminario y no creo que haya nadie mejor que ella para este llamamiento. Fue muy agradable el viaje para mí y me sentí muy querida.
El devocional me inspiró a invitar a más jóvenes a instituto, a preparar and mejor para las clases y a enseñar con más amor.


Esa noche, al llegar a casa comí hotdogs otra vez con Lalo y Charly, la novia de mi hermano y le hice manicure y las uñas de gelish a mi hermana y a Charly, que espero que cuente cómo mi servicio del día.

Realmente siento que esta semana Dios ha puesto a personas en mi vida para que naturalmente les enseñe el evangelio a pesar de que yo soy una misionera de servicio.
Te

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