
Está semana tuve la meta de dormirme temprano, en vez de tratar de obligarme a despertarme temprano ( lo cual no ha funcionando) y creo que me ha ayudado un poco. También me puse la meta de comer mejor y me siento orgullosa de que estoy comiendo más proteínas y verduras y menos comida chatarra. También estoy haciendo más ejercicio, realmente mis vacaciones me ayudaron a descansar y me motivaron mucho a ser mejor.
El lunes y martes en Comunicación estuve muy enfocada en la redacción de artículos para la Liahona y el sitio web. La hermana Frandsen fue a Guadalajara esta semana y la extrañé mucho. El lunes estaba muy ansiosa y por eso mismo me dolía mucho el intestino pero traté de trabajar lo mejor que pude. El cumpleaños de la hermana Michelle López fue el viernes 11 de agosto y el martes (que es e día que nos vemos) le lleve su postre favorito: flan. Fue lindo compartirlo con todos los hermanos de las oficinas de al lado.
El martes también hubo un devocional para empleados de la iglesia y aunque yo no soy empleada también asistí. El élder Hugo Montoya nos compartió un mensaje acerca de aprovechar las oportunidades de seguir la guía del Espíritu Santo. Me conmovió mucho.
El miércoles fui a la oficina de visas del CCM y lleve mi laptop porque el élder Sanchez todavía no tiene computadora. Le di acceso a la que yo tengo en esa oficina y yo trabajé en mi laptop. Me dio un poco de miedo llevarla en el camión pero no pasó nada. El tener una computadora cada quien hizo el trabajo muchísimo más rápido. Incluso adelantamos el trabajo de dos semanas.
El jueves me sentí muy feliz de volver al templo a mi asignación con las hermanas Abish y Álvarez. Me siento muy feliz de estar con ellas. Después de un rato me dolieron los pies porque olvidé en mi casa mis plantillas.

El problema fue que al regresar a mi casa no llegaba la combi que necesitaba tomar y la esperé por casi una hora hasta que me dieron muchas ganas de ir al baño y me tuve que ir a otra parte, pero creo que por algo pasan las cosas porque al ir de regreso del baño encontré una combi que yo necesitaba buscar en un lugar diferente al que estaba la primera vez.

El viernes por fin pude levantarme temprano y me dio tiempo de escribir en mi diario, leer las escrituras, hacer ejercicio, bañarme, acicalarme y desayunar. Me sentía muy contenta y espero que pronto pueda seguir retomando mi rutina matutina y vencer este gran obstáculo que tengo de que no me puedo levantar a tiempo.
Llegué al CRIT con mucha energía y conocí y jugué con una niña llamada que ha tenido muchos problemas de salud y cuya familia también enfrenta muchos desafíos. Le hicieron una pequeña celebración de cumpleaños en la oficina de voluntariado y luego cuando su familiar, su cuidadora empezó a hablar de las dificultades que estaban teniendo me pidieron que fuera con la niña a dar una vuelta (yo me imagino que para que no escuchara). En ese tiempo mientas paseábamos y jugábamos sentí mucha compasión por ella y admiré mucho su fuerza para ser tan dulce y alegre en un mundo tan duro.
Mi amiga Mary con quien estoy en hidroterapia no fue así que yo estaba a cargo y sentía que me faltaba mucha experiencia y muchas cosas pero hice lo que pude.
El viernes también lleve la donación de los útiles escolares que estuve recolectando con la Sociedad de Socorro de mi barrio y yo era quien más cosas llevaba. Me sentí muy feliz de que como hermanas hayamos unido fuerzas para esta donación.

Esta semana tuve tres sesiones de terapia psicológica en vez de dos porque la semana pasada que estuve de vacaciones no fui. Para mí es un gran sacrificio el ser misionera y además tener que ir a terapia varías veces a la semana porque tengo que dedicarme tiempo y mucha de mi energía mental, pero la verdad creo que este tipo de tratamiento es una bendición en mi vida y realmente me ayuda mucho a sobrellevar mis problemas en la misión. He visto un gran progreso en mí. Después de ir a terapia tuve mi consejo de distrito.
El sábado vinieron mis tíos Juan y Mar a desayunar en nuestra casa. De sorpresa también llevaron a mi prima Saymi que vive en Estados Unidos pero que vino de visita con su bebé Scarlett nos dio muchísimo gusto verla.
Más tarde fui con mis papás al centro. A La Ciudadela a comprar un regalo y a la calle Guatemala a comprar estantes para un proyecto de tejido de mi mamá. Mi hermana Katy no estaba y mi hermano Lalo tampoco así que fui hija única.
Cómo había mucho tráfico por el regreso a clases, mi papá propuso que nos fuéramos de La Ciudadela al zócalo en metro. La verdad me sorprendió mucho porque nunca había visto a mi papá y a mi mamá en metro y menos había viajado con ellos, pero tengo prueba de que ahí estuvimos.

El problema fue que comenzó a llover y nos empapamos, además de que sobrevivimos a una estampida humana por la gran cantidad de personas que querían entrar al metro a refugiarse del agua. Pero lo más importante fue que conseguimos los estambres.

Estábamos mojados, cansadísimos y hambrientos cuando nos subimos al auto, compramos unas hamburguesas y nos fuimos a la casa a ponernos la pijama, comer nuestras hamburguesas y dormirnos porque estábamos muy cansados.

Una hermosa noticia es que mi mejor amiga Lupita que está aprendiendo de la iglesia comenzó a ir a la capilla en Nueva Zelanda. Dice que le dio pena decirle a los misioneros que no es miembro y que no hizo muchos amigos y que extraña ir conmigo pero que aún así tiene ganas de seguir yendo y eso me hace sentir muy feliz. La extraño mucho.
El domingo fue el aniversario de bodas de mis abuelitos Virgis y Michel, quienes fallecieron hace poco y me siento triste de no poder celebrarlo con ellos pero se que ellos lo están celebrando juntos en el cielo. Los extraño mucho.

También estuve muy tensa este día porque fue el cumpleaños de un chico que era muy especial para mí antes de ir a la misión. Ambos nos gustamos y nos queríamos mucho pero desde que empezó en año hemos tenido muchas pruebas y mi misión nos ha distanciado mucho. Lo felicité por mensaje y no recibí una respuesta, desearía que no me afectara, pero me puso un poco triste.
El domingo mi hermano Lalo y su novia Charly hicieron un platillo peruano llamado lomo asado que mi hermano aprendió en su misión en Argentina. Sentí bonito que hicieron una versión vegana para mí.

También fue la graduación de instituto de mi estaca y yo tuve la oportunidad de cantar un número especial musical. Cante la canción de Todo lo puedo en Cristo con la compañía de un amigo Abraham Alviso que toca increíble el piano. Llevo ensañando este himno desde febrero porque originalmente lo iba a cantar en otro evento de instituto pero no se pudo así que ya me sabía la letra pero me faltaba practicar hacerlo en sincronía con el piano así que Abraham y yo ensayamos un poco antes de la graduación.
Este himno me ha acompañado desde febrero, en marzo cuando murió mi abuelito (le cante este himno a él horas antes de que muriera) y cuando recibí mi llamamiento (lo cante en la sala con mi familia cuando les di la noticia de que no podría ser misionera de enseñanza y que me habían asignado una misión de servicio). Así que lleva trocitos de mí en cada frase. Realmente siento que con Cristo puedo hacer todo aunque me sienta débil y muy triste. Él nos da fortaleza.

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