Esta semana se me ha hecho muy complicada pero me siento orgullosa d emí por salir adelante. El antidepresivo que tomo tiene en mí un efecto de somnoliencia y no lo había estado tomando constantemente en las últimas semanas, empiezo a creer que esa es la razón por la que me había podido levantar temprano. pero estoy comprometida a ser más constante en tomarlo cada día, pero esto ha ocasionado que mis planes de despertarme a tiempo se arruinen y eso me hace sentir muy mal porque despertarme temprano significa mucho para mí, pues me da tiempo de prepararme para el día. Además nuestro refrigerador se descompuso y eso ha complicado un poco que me pueda hacer comida.
El lunes sí me pude levantar a tiempo y hornée un pastel para el hermano Gustavo Ramos, a quien quiero mucho porque fue mi obispo y porque ahora es como mi jefe en el departamento de comunicación. Pero el hermano no llegó a la oficina ese día ya que se quedó a trabajar en casa.
Me quedé trabajando con la hermana Frandsen con los videos y me la paso siempre muy bien a su lado. Creo que es de mis mejores amigas.

Afortunadamente el hermano Ramos sí pudo ir el martes. Yo había guarado su pastel en un refri que hay en las oficinas y lo pudimos cortar para celebrarlo en una junta que tuvimos con el equipo de Comunicación. Me sentí muy feliz de poder compartir el pastel con los demás y de celebrar el cumpleaños del hermano.

Tuve mucho sueño todo el día, incluso me dormí en el camión por primera vez en mi vida. Trato de hacer lo correcto para mi salud mental aunque me resulte muy dificil. Supongo que conforme pasen los días este efecto de somnolencia tambien se me pasará, solo es un poco más fuerte ahora que estoy empezando a tomar mis medicinas nuevamente.
El martes me sucedió algo muy extraño, me desperté temprano como siemrpe pero tenía dolor de estómago y un sueño insoportable, me estaba quedando dormida en el escritorio mientras leía las escrituras y me sentía muy débil, por lo que decidí que lo mejor sería dormirme una hora más, puse la alarma en mi celular pero no me di cuenta que tenía muy baja la batería y se le acabó por completo durante ese tiempo. Cuando desperté eran casi las nueve de la mañana. Le escribí a la hermana Chuy Del Rio, que es la gerente a quien ayudo en Visas y me dijo lo mejor sería que me quedara en mi casa a recuperarme. Agradecí mucho que se preocupara por mí.

Sin embargo durante el día me seguí sintiendo mal y me sentía culpable además de no estar cumpliendo con la misión. Lo peor fue cuando me di cuenta de que una persona que quiero mucho y que me dijo que me escribiría cuando estuviera en la misión, me había eliminado de sus redes. Lo sentí como una puñalada en mi corazoncito, lloré un poco pero el Espíritu Santo me consoló. Creo que a veces Dios elimina a personas de nuestra vida por nuestro bien.
El jueves fui al templo y me la pasé muy bien porque estuve en la parte de Sellamientos, en donde se pueden unir a las familas ppor la eternidad. Estuve acompañada de la hermana Ang, quien se va a ir a la msión en Octubre y del hermano Mendoza, del hermano y la hermana Martinez y del hermano Rosas a quien le tengo mucho cariño porque se acuerda de mi abuelito Virgis. Al temrinar mi turno en el templo fui al Centro para visitantes para entrevistar a una misioneras para el artículo del Grupo Viajero Colibrí, de quienes recibieron visitas.

El día estaba soleado y eso me puso de muy buen humor, aunque estaba cansadísima, incluso me dormí en el metrobus.

En la tarde fuimos por un helado para celebrar que una aplicación que mi papá ha estado desarrollando ya se va a estrenar.

El viernes en la mañana no fui al CRIT porque había una capacitación para misioneros de servicio en las oficinas de la Iglesia. Me preocupaba que se empalmara con mi clase de instituto. Por esa razón di mi clase en las oficinas en donde trabaja mi papá y luego de ahí llegué al devocional. Sin embargo me sentía muy mal preparada porque la noche anterior me había quedado dormida muy temprano sin hacer la presentación para mi clase y el viernes me había levantado muy tarde.

El devocional me pareció bonito, mas de repente me sentí muy fuera de lugar porque no había misioneros jóvenes de servicio, sólo mayores. Sentí que tal vez había ido a una reunión que no me correspondía, pero después la hermana Castañeda me dijo que sí estaba bien que hubiera ido. También habian invitado el élder Sanchez, lo sabía porque él me habia mandado mensaje preguntandome si iba a ir (el élder Sánchez no podía y lo vio por Zoom), eso me hizo asumir que habían invitado a todos los jóvenes también y cuando no los vi se me hizo muy raro, pero luego la hermana Castañeda explicó que nosotros habíamos sido invitados porque trabajabamos en Visas y yo porque trabajaba en Comunicación y que habían muchos misioneros jóvenes de servicio en línea.

Esa noche tuve mi consejo de distrito. Fue muy lindo porque dibujamos lo que nos trae Gozo. Yo compartí mi experiencia tratando de comunicarme mejor. También conocimos a la hermana Franco, quien se acaba de integrar a la misión.


En mi P-day me puse a lavar mi ropa y fuimos a comprar unos zapatos para que los use en el templo porque me canso a veces usando los zapatitos que me prestan ahí. Se me hizo muy chistoso que mis zapatos sean del área de niños, pero me parecen, bonitos y muy cómodos, además de que me quedan bien, que es lo más importante.


El domingo estuve en el Coro de la estaca y en un devocional para misioneros de servicio jóvenes con el élder Douglas.

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