La semana comenzó con el cumpleaños de mi mejor amiga Lupita. Esta foto es de ella en NZ celebrando su cumpleaños, además de que saltó de un edificio la Sky Tower.
Desde lejos yo le mandé un video en el que estuve trabajando con varios de sus seres queridos diciendo una felicitación para ella.

El lunes estuve escribiendo el artículo del evento de BYU Pathway que tuvimos el domingo.
Por la noche fui a terapia y me sentía muy molesta porque no era capaz de expresar bien el miedo que siento a recaer y sentí que si mi terapeuta no me entendía, nadie me podría entender.
Aunque me sentía muy mal entré a mi reunión de consejo de distrito que se cambio de fecha por las fiestas patrias del fin de semana y el estar con mis compañeras de la misión me hizo sentir paz.
El martes fue el simulacro del sismo del 19 de septiembre y tuve que bajar 11 pisos por las escaleras al lado del élder Montoya. Fue cansado pero creo que es interesante vivir estas experiencias al lado de autoridades generales de la iglesia, en donde todos somos ciudadanos responsables e iguales.

El élder Castañeda nos visitó a la hermana Frandsen y a mí para un video que la hermana Frandsen le hizo

Para grabarlo, pedimos permiso para usar la oficina del élder Ochoa y ahí vi por primera vez la revista de Septiembre en donde pude ver publicados los artículos en los que estuve trabajando meses anteriores y eso me llenó de mucha felicidad.






El martes enla noche hice de una actividad familiar el hacer omida para el élder López, porque mis hermanso querían pasar tiempo juntos y yo quería hacer una pizza, así que hicimos pizza todos juntos mientras veíamos la película de Mulán y la de Matilda. Fue muy divertido, pero por estar divirtiéndonos tanto s enos olvidó la pizza del misionero en el horno y se nos quemó un poco.


Al día siguiente fue estuve en la oficina de Visas del CCM y al encontrarme con le élder López le di la comida que le había preparado. Sé que ser vegano es muy dificil y yo quise hacer lo que me hubiera gustado que hicieran por mí. Nos tomamos esa foto. El élder Sanchez y yo comimos con le distrito del élder López y fue muy divertido.

El jueves fui al templo por la mañana y fui la compañera de atención personalizada de una hermana que iba por primera vez. Me dio mucho gusto porque en los pasillos me volví a encontrar al élder López con su compañero. Después estuve en sellamientos con el hermano Rosas. También conocí a quien fue el mejor amigo de mi abuelito Virgis, el sellador Ávalos y nos dio mucho gusto recordar a mi abuelito.
Estando en sellamientos me encontré a los Frandsen, lo cual fue un alivio porque la hermana Frandsen y yo teníamos una asignación. De ahí me fui con ella en Uber a la capilla de Arbolillo en donde hubo un devocional para coordinadores de SeI de todo México con el élder Douglas y el hermano Chad Webb.




Al llegar esa noche a mi casa me empecé a sentir muy cansada, más de lo normal, la clase de instituto a la que voy se canceló y yo comencé a sentirme muy desanimada, me quedé dormida muy temprano y a la mañana siguiente me desperté a las 4 de la mañana con un sentimiento raro.
Mi mamá entró a mi habitación minutos más tarde y me dijo que mi abuelito César había fallecido. Tuve que cancelar todos mis planes y me fui a Querétaro en la mañana con mis papás y mi hermana Katy. Mi papá, como el hermano mayor, tuvo que resolver varias cosas. Cuando llegamos a la funeraria nos encontramos con mi abuelita y la familia de mi tío Beto, quienes habían pasado la noche con mi abuelito y estuvieron con él cuando él falleció.
Yo no quise hablar en su servicio funerario pero hice un video de su vida con fotos que estuve recopilando. Esa noche me dormí en la cama de mi abuelita, con ella, en el lugar en el que hacía menos de 24 horas había fallecido mi abuelito. Me esperé a que mi abuelita se quedara dormida para dormirme y a la mañana siguiente ella dijo que había dormido muy bien. Mis tías me dijeron que ella no había dormido bien en semanas y que yo había sido el ángel indicado para acompañarla esa noche y que descansara porque yo era la misionera de la familia.


El cumpleaños de mi abuelito había sido el 21 y él había fallecido a las 4 de la mañana del 22 de septiembre. Ese es un mensaje que mi abuelita le había escrito horas antes.
El sábado fue el entierro y todos mis tíos abrazaron a mi abuelita en un abrazo familiar.





El domingo por la tarde regresamos a México y yo fui al ensayo del coro de la Estaca y a la junta dle consejo estudiantil de Instituto. La hermana Regino, de mi barrio, hizo el favor de llevarme a la capilla porque mi papá estaba muy cansado física y emocionalmente y Laura y Kemish, del barrio también que están en el consejo estudiantil de instituto, me dieron un ride de regreso.


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