Mi semana comenzó con dificultades porque de nuevo me está costando demasiado trabajo levantarme por las mañanas, como si tuviera una enorme roca encima de mí. Por eso el lunes no me dio tiempo ni de maquillarme cuando llegué a la oficina y me sentía tan cansada que me quedé dormida en el camión.

Al llegar a la oficina, la hermana Frandsen me sorprendió con dos bolsas de mandado llenas de regalos para mí. Me dio una foto enmarcada de mí, una tarjeta, una planta, algunos vestidos, un collar, una cobija que se puede usar y algo de ropa para mi mamá. Entre más sacaba cosas de las bolsas más me daban ganas de llorar, de llorar porque se iba y por todo el amor que sentía de ella.
También me enseñó su progreso del video que está haciendo sobre mí y me siento muy honrada de que mi historia se pueda contar con su talento. Ese fue el último día que trabajamos juntas en la oficina y sólo fue una hora porque después se tuvo que ir. Al irse dejó una libreta en donde están todos los videos que ha hecho ella y en los que hemos trabajado juntas. No puedo dejar de sentirme orgullosa de todo lo que ha hecho por contar las historias de los santos en México.
Cuando ella se fue yo me sentí muy triste, tal vez es porque llevaba muchos días sin descansar de verdad o porque había tenido muchas pérdidas en muy poco tiempo, pero me encontré atascada en el trabajo, sin ser capaz de seguir escribiendo el artículo que estaba haciendo. Me ponía muy triste la idea de estar sola en la oficina sin la hermana Frandsen. Pasaron horas sin que yo pudiera avanzar en el artículo, siendo que he escrito hasta tres en un día y así me sentí hasta que finalmente terminó el día. Volví a mi casa con las manos llenas de bolsas pero una gran sensación de vacío.
El martes cuando desperté por la mañana, me senté al lado de la regadera, sin fuerzas para bañarme y supe que no iba a poder ir a la oficina. Pensar en todo lo que tenía que hacer me aterrorizaba: Tenía semanas sin lavar ropa, la poca que había lavado estaba en un rincón de mi cuarto sin poder encontrar un momento para guardarla. No había escrito mi reporte semanal en dos semanas y no había desempacado mis maletas en su totalidad. Acababa de perder a mi abuelito y esa semana sería la ultima vez que vería a la Hermana Frandsen. El sabado tampoco podría tener P-day porque iría a Queretaro de nuevo y snetía que ya había faltado demasiado a mis demás asignaciones, los hermanos de comunicación estaban de viaje, incluyendo el ultimo viaje de la hna Frandsen , por lo que me enfrentaría a estar sola en la oficina de nuevo.
Le escribí mis frustaciones al hermano Alfredo Alcántara y le dije que le agradecería muchosi puediera trabajar desde casa para que me diera tiempo de terminar mis cosas en casa. También le avisé a la hermana Castañeda. Él hermano muy amablemente me dijo que lo entendía y que me quedara en casa a terminar lo que necesitara hacer.
Pasé un día de preparación muy productivo, aunque me sentía muy ansiosa emocionalmente, pude lavar y guardar mi ropa, desempacar, limpiar mi habitación, escribir mis reportes, prepararme comida y descansar.
El miercoles tampoco pude despertarme temprano por todolo que hice el día anterior, pero empecé el día de mucho mejor humor. Llegué a la oficina y no estaba el élder Sanchez, me dijeron que iba a dejar de trabajar ahí y me puse triste porque no nos despedimos antes, pero cuando le escribpi un mensajeme dijo que solo había ido con el élder Castañeda al centro de distribución y que volvería más tarde. Por lo mientras e puse a descargar y organizar unos documentos del sitio de manejo de visas de la Iglesia.
No obstante, cuando el élder Sanchez llegó a la oficina dijo que ese era su último día ahí porque cambiaría de asignación y yo pensé «¡Nooo, lo mucho que batallamos para que le dieran una computdora!», pero fuera de eso también me sentí un poco triste de que ya no ibamos a estar juntos, porque el élder Sanchez realmente aligeraba mis días en el CCM. Pero me siento feliz del tiempo que compartimos juntos, es bueno que él cambie de asignación y nos seguiremos viendo, porque parte de sus cambios es que ahora estará yendo los viernes al CRIT conmigo y con el élder Martínez.

Algo muy bonito que pasó el miércoles es que me volví a reunir con el élder López para la comida. Le llevé un poco de comida porque ese era su último día en el CCM y el élder Sanchez y yo comimos con su distrito en el comedor. Fue muy divertido platicar sobre las experiencias que hemos vivido como veganos y miembros de la Iglesia e incluso hablamos de las veces que otros miembros nos trataron mal y de las escrituras que hablaban sobre el veganismo. Es una plático que he podido tener con muy pocas personas en la vida. Al final del día, el élder me regaló una libreta en donde escribió una nota de agradecimiento por la comida que le preparé.
En esta foto mi mamá está usando la blusa que le mandó la hermana Frandsen y en una esquina se ve la libreta que me regaló el élder López.

El jueves en el templo fue un día muy hermoso,me tocó estar ayudando en diferentes partes y cuando salí el día estaba super soleado, como me gusta.

Los matrimonios de misioneros mayores que trabajan en las oficinas del Área me invitaron a una reunión de despedida para los Frandsen a las 6 de la tarde y yo no quería dar toda la vuelta de ir hasta mic as y después hasta Lomas de Tecamachalco, así que fui al centro comercial del Rosario y ahí imprimí unas fotos para una tarjeta que le hice a la hermana Frandsen.
La cena fue muy divertida y la comida fue muy bonita también. La cena fue en el departamento de la herman a y elélder Deaver, quienes hicieron un pan delicioso con mermelada de fresa, papas horneadas con romero y una ensalada increíble. La hermana Argueta y la hermana Everett hicieorn un pay de manzna que también me gustó mucho y los Camejo llevaron un agua de hoorchata de Mérida deliciosa. Conocí a un par de misioneros mayores que no había visto antes y conecté más con los que ya conocía. Después de la cena, todos compartimos palabras para ls Frandsen y hubo muchas lágrimas porque todos los vamos a extrañar mucho. Me pidieron que ayudara a traducir algunas cosas pero me sentía tan sensible que mi mente se quedó en blanco varias veces al tratar de buscar las palabras. Me sentí muy privilegiada de estar ahí. Algo que dijeron que me impresionó mucho fue que en todo México no existe un grupo de amigos como el que ellos tienen, pues ellos son los misioneros mayores del Área México.

Al final me tomé esta foto con los Frandsen y la hermana me terminó dando más cosas en su departamento. Como era tarde, la hermana Frandsen me pidió un Uber para asegurarse de que llegara con bien a casa y bajamos juntas para esperarlo. Ahí nos dimos el último adiós (por un tiempo hasta que nos visitemos después) pues al día siguiente yo no podía acompañarla al aeropuerto. La hermana Frandsen ha sido la mejor amiga que he hecho en la misión y es una amistad excepcional que nunca olvidaré, en la que siempre me he sentido profundamente amada y cuidada.

Al día siguiente me desperté temprano (finalmente) para hacer mis malaetas para Querétaro y para preparar mi clase de Instituto. A mi clase fueron mis queridas alumnas Xime, Anayeli y Nancy y me siento muy feliz cuando enseño de Jesucristo y cuando escucho sus bellas participaciones.
Después me fui al CRIT donde estuve con los misioenros el élder Martinez y el élder Sanchez. Ese día recibimos una escuela que tuvo un recorrido y luego compartió un lunch con los niños. En el lunch nos dieron chetos veganos patrocinados por una marca que acompañaba la escuela y yo estaba muy feliz.


También hubo unas niñas muy dulces que fueron voluntarias por un día y yo les estuve ayudando a participar de la actividad «La biblioteca rodante» en donde se prestan libros para que los niños y sus familias lean en la sala de espera. Algunas niñas eran muy tímidas pero poco a poco se les fue quitando el miedo y yo me sentí muy feliz de ver como me miraban y seguían mi ejemplo de servicio.


Me acuerdo mucho que cuando el élder y la hermana Castañeda llegaron a mi barrio para explicarme sobre la misión de servicio me dijeron que no podía ir a fiestas y mi mamá inmediatamente les dijo «Pero es la boda de mi sobrina en septiembre» y ellos dijeron que ese caso era una excepción pero que no podría bailar.
La verdad me incomoda hacer muchas cosas como misionera de servicio porque a veces siento que aunque no estoy haciendo nada malo pordría estar haciendo algo mejor, pero traté de ser positiva cuando después de ir al CRIT nos fuimos a Querétaro a la boda de mi prima Pame. Fue una boda muy muy bonita y me dio mucho gusto ver a mi prima tan feliz. Mi hermano César y mi cuñada Adri no pudeiron estar porque Adri estaba mal de salud. Yo me quedé en la mesa sin poder bailar pero le terminé predicando el evangelio a Brenda, una de las amigas de la primaria de mi prima.





Al día siguiente estuve con mi familia en Querétaro, por lo que no pude ver la Conferencia General. En la noche del sábado mis primos y yo fuimos al Centro comercial, ellos compraron en Tin Hortons y yo compre un boba en Gong cha. Fue divertido todos probamos todas las donas, como una cata de donas.


Mis primas Andy y Naye llevaron sus perritos a Querétaro y aquí hay una foto de mi hermana Katy acariciando uno de los perritos en la casa en la que mi abuelita se está quedando.


La mayoría nos hospedamos en la casa en que mi abuelita vivía antes, porque es más grande y hay espacio para que nos quedemos ahí, pero durante el día vamos a la casa en la que mi abuelita se está quedando, que es más pequeña y está más cerca de mis tiós que viven allá. El domingo por la mañana escuchamos la conferencia general en el radio y fuimos a la casa más pequeña a desayunar, sentí muy bonito porque cuando llegamos mi tía me dijo que había hecho sopecitos porque sabía que «Eso la hermana Lima sí podía desayunar».
Después del desayuno pude ver el reporte mundial y me dieron escalofríos pensar que yo estoy siendo parte de esa gran obra.
En la tarde volvimos a México y por fin se me hizo probar el Subway Teriyaki vegano. Mis papás me llevaron a la capilla y ahí ensayé con el coro de la Estaca. Muero de ganas por un fin de semana que pueda pasar en casa y por poder escuchar la Conf. General completa.

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