2 – 8 de octubre (Semana 21)

Uno de mis miedos más grandes se hizo realidad: me quedé completamente sola en la oficina. Extraño mucho a la hermana Frandsen y desería de corazón que ella siguiera en la oficina conmigo. Dejó su bloc de notas en donde puedo sentir esa huella de ella y de su trabajo.

Sin embargo, ella sigue trabajando desde casa y nos hemos estado comunicando para trabajar en algunos videos juntas. Sin embargo, mi ánimo ha bajado mucho porque siento que por mí misma no soy una misionera productiva porque no me animo a hacer las cosas y eso me hace sentir como una mala misionera.

Después de una de las sesiones de terapia más dificiles que he tenido, en la que mi terapeuta me prguntó quién soy yo cuando alguien se va, llegué a mi casa muy triste sin poder dejar de pensar en todas las pérdidas que he tenido en mi vida últimamente. En ese momento, una chica que fue mi alumna de instituto me habló de la nada y me dijo que solo quería preguntarme cómo estaba. Me abrí a expresarle mis miedos y las cosas que me ponían triste y ella me dio mucho consuelo, incluso me recomendó slime para que me relajara. Sentí bonito porque siento que aprendo mucho de mis alumnas, aún fuera de clase y me siento muy bendecida por ello.

El marte estuve trabajando en el que creo que será el último video que editaré para la hermana Frandsen.

También estuve editando unos árticulos para la Liahona de Diciembre.

El miércoles no tomé fotos pero me sentía muy desanimada porque el élder Sanchez cambió de asignación y eso me hace sentir sola de nuevo. De hecho, estoy considerando dejar de comer en el comedor y llevar mi propia comida, ya que no hay muchas opciones veganas que me llenen y porque me siento triste de que los misioneros de enseñanza no quieran hablar conmigo. Sé que ya había superado esto, pero siento que vuelvo a empezar a sentirme como al principio: sola.

Además otro hermano volvió a regañarme por no estar con mi comañera y volvieron a asumir que soy misionera de servicio por ser vegana.

Lo bonito del miércoles es que estuvo muy soleado y a mí me encanta ese clima.

El jueves de plano no fui a mi asignación. Me desperté sabiendo que había algo más grande que yo, mas allá de mi fuerza de voluntad que me impedía salir de mi cama. El sólo pensar en hacerlo me causó tanta ansiedad que comencé a tener mucho dolor por mi SII. Así que me quedé en casa.

Al principio no sentí culpa porque creo que es lo que Dios, un padre amoroso hubiera aceptado y entendido. Pero me empecé a sentir culpable respecto a la misión: siento que he faltado una vez a la semana en las últimas semanas y eso me hace sentir como una terrible misionera. Tengo un genuino miedo de recaer que me hace seguir adelante aunque sienta que no puedo, por eso puede que me tome un día, pero al dia siguiente me levanto y hago las cosas.

Sin embargo, en comparación con otros momentos en los que he tenido crisis emocionales, creo que lo estoy haciendo bien: al menos aún puedo bañarme y puedo comer adecuadamente ja, ja, ja.

Me pasé el día limpiando mi cuarto y mi ropa. También fui a la clase de instituto aunque no quería y preparé mi clase aunque no tan bien como otras veces.

El viernes me sentía mucho mejor. Estuve a punto de no dar mi clase, pero al pensar en mis alumnas no quise decepcionarlas. De hecho, crro que aunque yo no me sentí muy preparada porque no hice presentación como otras veces, esta fue una de las clases más bonitas que he tenido. Me siento agradecida de haberla dado.

Más tarde fui al CRIT y me pusieron a agrupar banners y flyers para el Teletón en Soriana, así como a enrollar posters. Hice tanto que me dolieron las manos y acciodentalemente se me hicieron cortadas en los dedos con las hojas.

Antes de irme, me tomé esta foto con el élder Sánchez y con el élder Martinez, a quien le quedan poquitas semanas en la misión.

Fue lindo porque mi amiga, la Señora Mary me volvió a dar ride hacia mi casa, así como a una de sus amigas que vive muy cerca de mi casa también. Se me hece tierno e interesante pensar que muchos de mis amigos en la misión, probablemente la mayoría, son de la tercera edad.

Algo que me desanimó muchísimo es que mi dulce líder de distrito fue relevada. Fue una noticia que nos afectó mucho como misión. Ella es una excelente amiga y misionera y espero que le vaya muy bien ahora.

El viernes por la noche hubo una actividad en mi barrio de Casa Abierta en donde me asignaron participar compartiendo un mensaje sobre la senda de los convenios. La actividad se me hizo muy padre porque en cada salón las organizaciones daban explicaciones a los visitantes acerca de lo que se hacía en cada lugar. Yo estuve en la parte de la Sociedad de Socorro.

El sábado finalmente tuve un día de preparación medio-normal porque fui con mi familia a desayunar, lavé mi lonchera, mis brochas de maquillaje, mis sábanas, mis zapatos y mi cosmetiquera (cosas que no había podido hacer ne los otros fines de semana). Limpié mi cuarto y paseé a mi perro.

Por la tarde fui a la conferencia de estaca, en donde el coro de estaca se presentó y ahí estuve participando.

Más tarde, al volver a csa, yo tenía en mente seguir acomodndo mi closet y hacer comida, pero otra cosa que nohabía podido hacer bien ultimamente era pasar tiempo con mi hermana, así que nos hicimos mis favoritos (Cup Noodles Dark Dragon) y vimos juntas la película de Pixar Elementos.

A la mañana siguiente fue otra presentación del Coro de Estaca y también me tocó compartir mi testimonio de la misión de servicio. Fue una bonita Conferencia. Me sentí feliz porque por parte de insituto me regalaron una galleta y por parte del Coro me dieron un lunch.

En mi testmonio exprespe que me sentía feliz de pertenecer a una Iglesia inclusiva en donde los jóvenes enfermos o con discapacidad también pueden ser representantes de Jesucristo de tiempo completo. Dije que me gustaría que Él nos sanara milagrosamente, pero que con la misión de servicio nos daba la oportunidad de sanarnos a nosotros mismos, al perdernos en el amor, la atención y el servicio a los demás.

Algo divertido, fue que al final del día hicimos un juego en familia llamado Password y mi mamá se sentía muy feliz de ser la presentadora.

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