23 -29 de octubre (Semana 24)

Esta foto me la tomé con los Berrett, el nuevo matrimonio de misioneros en Comunicación.

El miércoles en el CCM, además de estar en visas, ayudé a los hermanos Berrett a decidir el lugar donde sería la sala de reuniones para el élder Bendar con los funiconarios de Gobienro, les hice un recorrido por videollamada y les mandé fotos.

Algo muy bonito fue que el élder Salazar, de misión, me ayudó a grabar un video para un coro virtual de misioneros para el festival de música de la Iglesia. Fue muy amable conmigo e hizo un gran trabajo. Se lo agradezco mucho. Él trabajó mucho también con mi amiga la hermana Frandsen cuando ella estaba en el CCM en su misión

Mi perro Thor siempre me ve con tristeza cuando me voy y con emoción cuando vuelvo a casa. Le tomé esta foto porque se ve especialmente tierno ya que le acaban de cortar el pelo y le compramos un chaleco nuevo. Me encanta que en la misión de servicio puedo pasar tiempo con mi amado perrito.

La kermés del Día de muertos en el CRIT estuvo padrísima con muchos disfraces muy padres. El élder Martinez fue relevado y me dio mucho gusto que aún así nos siguió acompañando como voluntari. Nosotros estábamos vendiendo juguetes viejos y el antes élder Martinez, ahora hermano Joel, es muy bueno para vender. Vendimos mucho juguetes donados muy baratos, desde cinco pesos.

El viernes por la tardehubo una actividad para los jóvenes de Insituto. Un karaoke del terror. Yo no pude estar durante la actividad porque soy misionera pero ayudé con la decoración del salón. Mi disfraz para el ratito que fui fue de misionera de enseñanza porque le puse una cinta negra a mi gafete, tapando la parte que dice «misionera de servicio».

El sábado tuve un día de preparación sin compromisos que disfruté mucho. El domingo en la mañana mi mamá me hizo una quesadilla de queso vegano en forma de Calabaza.

El domingo por la tarde fue otra actividad de instituto en la que me tocó dirigir el número especial del Coro. Cantamos «Paz en Cristo». La actividad fue una noche de hogar con el hermano Héctor Kanter, director de seminarios e institutos a nivel Área.

El hermano Kanter nos habló de que para Jesucristo nuestros sueños son importantes y aunque a veces parece que no alcanzamos lo que queremos debemos confiar en que Él tiene algo más grande para nosotros. Esto me fortaleció mucho porque en mi vida personal es cierto, la misión de servicio no es lo que yo esperaba, pero de una manera inesperada el Señor está ayudándome a cumplir mis sueños.

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