El lunes fue un día muy hermoso porque fui con mi familia al parque Bicentenario. Es un parque muy hermoso, mi papá y yo rentamos una bici y luego tuvimos un pequeño picnic. En el parque hay jardines y viveros, así como peces y patos. Tomamos muchas fotos muy bonitas al atardecer y luego fuimos a Burger King a comer.
















Al llegar a la oficina vi que ya habían puesto los adornos de Navidad. El martes estuve trabjando en arreglos para el Programa Navideño y la cena VIP que se va a llevar a cabo el domingo.



El miércoles tuve un buen día en la oficina de visas, el élder Hymas, presidente del CCM se sentó a comer conmigo y con otros misioneros, él siempre es muy amable.


El jueves fui al templo y también tuve un día muy agradable. De nuevo, me pude regresar a casa en el coche de la hermana Hinojosa y con la hermana Abish y su mamá.

Mi amiga Angie ha estado en cama recuperándose de una cirugía, por lo que Lupita y yo le llamamos y estuvimos platicando hasta muy tarde. Me hacían mucha falta mis amigas, hablar con ellas me recarga y me anima. Yo tenía la intención de que le diéramos ánimos a Angie, pero ellas terminaron dándome animos a mí.


El viernes por la mañana di mi clase de instituto y luego en el CRIT recibimos un grupo de niñas católicas de sexto de primaria y primero de secundaria que iban a un retiro espiritual. Su líder, una hermana consagrada fue muy linda conmigo mientras les daba el recorrido y tenía mucha curiosidad por lo que hacía, al explicarle que yo era una misionera le dije : «somos colegas». Después del recorrido, las niñas repartieron galletas para decorar con los niños pacientes del CRIT y les dieron hojas para que escribieran intenciones y con eso ellas harían un rosario en la noche. Las niñas me conmovieron mucho porque me recordaron cuando yo estaba en mi organización en mi religión a su edad: Las mujeres jóvenes. Desearía que las mujeres jóvenes de mi iglesia también vinieran a un recorrido.




El viernes en la noche también fui al templo con mi hermano lalo a una actividad de bautismos vicarios para los JAS. Sin embargo, no pudimos llegar a tiempo, cuando los jóvenes salieron fuimos a un restaurante llamado Sumo de alitas y sushi y yo comí dos rollos. Amo el sushi.


El sábado en la mañana fui con mi estaca en un camión hasta la capilla de Metepec a un enfásis misional para el consejo de coordinación Oeste. Mi papá, como líder de estaca también iba con nosotros.
De nuevo estuve con las misioneras de enseñanza acompañando a las futuras misioneras a llenar su solicitud y di mi testimonio de la misión de servicio a los líderes los padres de los jóvenes. El élder Ortega, quien estaba dirigiendo la reunión invitó a mi papá a compartir lo que era tener una misionera en casa. Fue muy bonito ver cómo mi papá testificaba de mi misión. Él dijo que él ya había tenido dos hijos en la msiión de enseñanza y que esta era una experiencia muy diferente. Que a él le gustaba llevarme a los lugares en los que servía y ver cómo iba creciendo y ayudando a las personas. Casi lloramos los dos.

Esta foto me gusta mucho porque es con Xime, mi querida alumna de instituto, que se está preparando para ir a la misión. Xime es un ángel y una bendición en mi vida y me siento agradecida de poder ser su maestra.


El domingo por la noche fui a hacer bautismos vicarios (por los muertos) con mi familia materna. Creo que esta es la primera vez que hacemos algo así y fue una experiencia hermosa, sentí muy bonito que pudieramos trabajar en ele templo, me tocó bautizarme por dos hermanas de Asia cuyos nombres no recuerdo pero espero que ellas puedan aceptar este baustismo que se ha realizado por ellas. Después fuimos a comer tacos y yo comí unas quesadillas. Al llegar a casa vi a César a mi cuñada Adri quienes se querarían a dormir en la casa para ver la presentación del Coro de mi hermana al día siguiente.

El sábado fue la presentación del Coro para la conferencia de Barrio que dirigió mi hermana. Fue un día trsite para el barrio porque la hermana Sarita Michaux, una herman muy querida por todos, pasó al otro lado del velo. Uno de lso himnos que cantamos en el Coro fue el de «Quienes nos brindan su amor» y muchos estaban derramando lágrimas mientras lo cantábamos.
Después de la Conferencia de Barrio fui a la manzana del templo en donde ayudé a la hermana Michelle con los arreglos de la cena para invitados especiales. Algunas misioneras del Centro para Visistantes me ayudaron a mí y a la hermana Berrett a envolver unos regalos.




Siento que todos los invitados disfrutaron mucho la recepción y cuando fue la hora se dirigieron al edificio multiestacas, al lado del templo, para el programa navideño. Me dolían los pies de dar tantas vueltas.

El programa navideño me dejó sin palabras, pues fue algo muy hermoso, mucho más de lo que esperaba, los niños y los jóvenes me conmovieron mucho así como la participación de la hermana Denisse Elorza, miembro del Coro del Tabernáculo.





Las luces en los jardines del templo se veían muy bonitas. Mi prima Casy junto con su familia, mi tía Sandy, tío Carlos y Charly , quienes fueron invitados al programa me dieron un ride hasta mi capilla en donde se estaba llevando a cabo el servicio funerario de la hermana Michaux.

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