Esta semana tomé el lunes como mi día de preparación. Ese día también fue la graduación de la maestría online de mi hermano Lalo y fuimos a plaza Satélite a tomar las fotos para nuestras tarjetas familiares de navidad.


El martes en la oficina de comunicación trabajé en un artículo sobre el Programa Navideño y por la tarde tuve mi consejo de distrito por Zoom. la hermana Castañeda nos enseñó un ejercicio de conciencia plena. Cuando nos sintamos ansiosas debemos prestar atención a nuestro alrededor: Cinco cosa que puedo ver, cuatro cosas que puedo tocar, tres cosas que puedo escuchar, dos cosas que puedo oler y una cosa que puedo saborear.

El miércoles en el CCM me despedí de el hermano José Luis Guitierrez que ya no va a trabajar en visas. A la hora de la comida fui a recoger mi boleto para comer, porque a los misioneros les regalan una comida a la semana y en eso me encontré al élder Morales. Debido a que se tardaron mucho en atendernos, cuando llegamos al comedor ya casi no había nadie. La hermana que me sirvió la ensalada fue muy generosa conmigo, me impresionó tanto que le tomé una foto a mi super ensalada. Tal vez, la realidad es que me dio mucho porque era lo último del día y no quería que se desperdiciara, pero me sentí muy bien porque ese día no me quedé con hambre. Tuve la oportunidad de platicar un poco con el élder morales.

Al salir del CCM fui con mi hermana y mi mamá a la presentación de canto de una de las jóvenes de mi barrio: la hermanita Emily. La presentación fue en la FES Acatlán y fue muy bonito poder ir a apoyarla.

El jueves estaba muy cansada pero tuve un día muy bonito en el templo. Al salir platiqué un poco con uno de mis amigos, el hermano Rosas, que es sellador y me comentó que su nieta la hermana Rosas había sido apartada como misionera de servicio. Me dio mucho gusto escucharlo porque la hermana Rosas es de mi misión ❤

Al volver a casa mi hermanita Katy dijo que quería ver una pelicula conmigo, entonces vimos Harry Potter 6, pero ella se quedó dormida.

El viernes di mi penúltima clase del semestre de instituto a mis queridas alumnas Xime y Nancy y de ahí me fui al CRIT en donde ayudé principalmente a abrir cochinitos. Estaba aí el élder López y a mi se me hizo muy divertido. De los 25 cochinitos que había solo pudimos abrir como seis entre cuatro personas y van a seguir llegando más así que se necesutan muchas manos, al menos hasta que calibren las máquinas de conteo que son las que se ven al fondo de la siguiente foto:
Nunca había estado frente a tantas monedas. Después de un rato las manos se me pusieron negras.




También estuve haciendo sándwiches de jamón y queso para vender. Hacía mucho que no tocaba el jamon y el queso pero es lo que me pidieron que hiciera.


En la tarde del viernes fui a una actividad de mi barrio de costura. Otros miembros del barrio estuvieron adornando el frente de la capilla y los pinitos del jardín.



Ya tenía unas semanas con esta idea de video en mente y lo hice el sábado por la mañana:


El sábado en la tarde fue la pedida de mano de la prometida de mi hermano y fuimos a su casa a cenar. Mi mamá les regaló una canasta de fruta y un adorno de manzanas. Charly le regaló ami hermano un reloj. Comimos pasta (a mí me prepararon una pasta vegana <3) y jugamos password.

El domingo sentí muy bonto porque una hermana de mi barrio, la hermana Dafne y el hermano Pablo Badillo me invitaron a comer a su casa con las misioneras de enseñanza porque la hermana Dafne dijo que yo también era una misionera del barrio. Incluso me preparó comida vegana, hizo un delicioso arroz de coliflor y portobellos. Me sentí muy feliz de poder compartir ese momento con la familia Badillo y me hicieron sentir muy especial. Me dio mucho gusto que estaba Ale, una amiga muy querida de la infancia y hermana Kusulas, mamá de la hermana Dafne. También pude platicar más con las misioneras de enseñanza, la hermana Salvador y la hermana Naranjo, quien es un gran ejemplo para mí porque ella tiene discapacidad auditiva y se le dificulta hablar, pero dice que en la misión ha aprendido mucho.

En la noche fuimos al apartamiento del élder Contreras, un joven de mi barrio que fue llamado a servir una misión de enseñanza en Saltillo.


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