La semana empezó con la familia. Estuve con mi familia materna celebrando el año nuevo y mis sobrinos me traen mucha alegría.


Una de nuestras actividades fue que hicimos pulseras de la amistad con el material que trajo mi prima Casy. También hicimos una subasta de regalos con billetes de juguete, jugamos al Hombre Lobo de Castanegro y partimos una piñata.

Por la noche tuve mi consejo de distrito y el élder Morales me llamó. El martes me quedé en casa porque los hermanos de Comunicación siguen de vacaciones. lavé mi ropa y acompañé a mi mamá al súper.
El miércoles fui al CCM y estuve sirviendo en el departamento de Visas, tuve un buen día. Se supone que ahora las misiones de enseñanza y de servicio van a trabajar en conjunto pero estoy confundida, porque yo vivo en el consejo de coordinación CDMX Oeste o sea que soy de la misión de enseñanza Oeste, pero el presidente Burham de la misión Noroeste me mando una carta en la que se refería a mí como «Hermana Aguilar» invitándome a participar en las actividades de su misión, pero según yo, debería de recibir esa carta de los presidentes de la misión Oeste. En fin, ya experimenté lo que es predicar con las misioneras de enseñanza porque me invitaron a una cita con un hombre que quiere aprender de la Iglesia y contactó a los misioneros en Facebook. Tuve una experiencia agradable pero me hubiera gustado sentirme más preparada, pues desde que recibí mi llamamiento de misionera de servicio dejé de estudiar Predicad mi Evangelio y cada vez que lo abro todavía siento feo porque recuerdo toda esa ilusión que yo tenía por ser una misionera de enseñanza. Las misioneras me invitaron a compartir mis sentimientos del Libro de Mormón y yo le dije al hermano que para mí ese era el libro más puro y sagrado que había impactado mi vida.
Como mi terapeurta está de vacaciones, he tenido las tardes libres y me gusta mucho porque me pongo a ordenar cosas en mi cuarto, a escribir en mi diario o a hacer ejercicio. Me siento libreee, pero el lunes ya retomo mi tratamiento y está bien.
El jueves fui al templo en donde me asignaron la dirección de la mesa de la Sala de Novias. Sólo tuvimos una participante pero estaba muy agradecida y nos expresó su gratitud al final del día ocn lágrimas en los ojos. Esta hermana tiene en mente sellarse a su esposo y a sus hijos este año y le emociona mucho estar cumpliendo sus metas en el evangelio. Al estar ahí me puse a platicar con la hermana Garduño, obrera de tiempo completo, que resulta que es mamá de un hermano con el que a veces trabajo en visas. De regreso a casa la hermana Anabel Hinojosa, Abish y Lupita Loora me dieron un ride cerca de mi casa.



El viernes me sentía un poco desanimada, fui al CRIT y me dieron un cachito de Rosca de Reyes, estuve ayudando a hacer e imprimir unos contratos y también estuve contando cochinitos otra vez con el élder Sánchez y el élder López Naranjo que ese día por la tarde sería relevado, así que nos tomamos esta foto como nuestro último día siendo misioneros los tres. Mi mamá pasó por mí porque perdí mi billete con el que iba a pagar mi pasaje de regreso y platicamos juntas en el camino.

El viernes por la noche llegó mi hermano César y mi cuñada Adri a mi casa. El martes Adri tuvo una cirugía y está quedándose con nosotros unos días en lo que se recupera.
El sábado fue el día de reyes, los reyes magos nos trajeron cosmetiqueras, a mis hermanos les trajeron paletas payaso pero como yo soy vegana a mí me trajeron una manzana y unas papas, lo cual se me hace muy chistoso. Los animales de los reyes magos dejaron un caminito de cacahuates, un traste con agua a medio tomar y una zanahoria mordida.

El sábado también fue la conferencia de zona y también partimos un trocito de rosca. La hermana Huitrón nos habló de la obediencia y el élder Morales de la caridad. Jugamos un juego con premios y el élder Salazar compartió su testimonio porque ese era su último día de la misión de servicio. Para despedirlo también pasaron el video que la hermana Frandsen, mi amiga, le hizo al élder Salazar. Después de todo hubo unas pizzas y nos tomamos fotos. Yo me regresé en el metro con la hermana Franco quien me iba contando muchos de los desafíos que ha tenido al pasar de ser una misionera de enseñanza a ser una de servicio, yo la escuché y traté de darle un poco de consuelo.





Por la tarde cené un pozole de vegetales en la Casa de Toño y vi la película de Leo en Netflix con mi familia.


El domingo por la mañana compartí mi testimonio del Libro de Mormón en la reunión de testimonios y luego tuve mi clase de escuela dominical con el Hermano Aquino. Por la tarde hice una Rosca de Reyes vegana, sólo le puse un niño y me salió en la primera rebanada. El resto de la rosca la voy a compartir entre los hermanos de la oficina del área.



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