15 – 21 de Abril

La verdad esta semana me he sentido un poco confundida. La idea de la trasferencia a la misión de enseñanza me parece muy abrumadora porque esta semana estoy empezando a dudar de todo y tristemente no estoy segura de si es algo que Dios quiere, e incluso he dudado si es algo que yo quiero. 

El lunes fue el cumple de mi hermano César. Ese día lo tomé como un P-day para recuperarme un poco del viaje a Puebla, fui a mi reposición de terapia y por eso no pude entrar al Consejo de Distrito. 

El martes fui a la oficina y trabajé en artículos de la Liahona de junio, salí temprano de la oficina para ir a las entrevistas con el élder Grant, mi líder de misión de enseñanza. Después de mi entrevista, que fue la última, nos llevó a comer al McDonalds. Estábamos la hermana Mata, la hermana Mis, la hermana Colín y la hermana Gómez. Yo me comí un refresco y un pay de manzana. Después de las entrevistas acompañé a las misioneras del barrio a visitar a la hermana Alma y a la hermana Pilar. 

El miércoles por la mañana iba a ir al CCM pero me dejé llevar jaja, pedí disculpas en el CCM y terminé yendo con los misioneros de enseñanza de Alamedas a su día de preparación al Castillo de Chapultepec, pero lo que en realidad me convenció fue que me dijeron que iban a ir a una plaza de papelería. Nos fuimos en un camión desde la capilla de Valle Dorado y yo fui la guía, pero los misioneros ni siquiera me hacían caso :'(. Luego pensé, para qué me pusieron como su guía.

Estuvo super bonito y luego las hermanas fuimos en metro a la plaza de papelería en el Centro Histórico, que para mí siempre se siente como estar en casa porque me recuerda mucho cuando estudiaba en la universidad. Compré varias cosas, en general fueron plumones para mi taller de lettering en el CRIT y muchas barras adhesivas para mi scrapbooking. Regresé con las hermanas Colín y Gómez y las llevé a su área (Esmeralda) porque las de mi barrio (Valle Dorado) tenían que ir a la casa de los Grant. 

El jueves me fue bien en el templo, me pusieron en sellamientos, con mis amigos selladores y con la hermana Paredes, que es de mi barrio, a esa hermana la quiero como si fuera de mi familia. Me regresé a casa con la hermana Hinojosa que me dio un ride. Mi cuñada Adri estaba en casa. Luego fui al dentista con mi mamá por una resina que se me cayó, estaba super asustada pero todo salió bien porque mis dentistas son mis tíos y son muy buenos conmigo. Más tarde me llamó mi amigo el élder Sánchez de la misión de servicio CDMX Noroeste y me dijo que no pensara sólo en mí al irme a una misión de enseñanza, que tenía que pensar en los demás misioneros de servicio que iba a dejar solos y que no debía ser egoísta. Luego me marcó el élder García, de mi misión y me dijo que no le hiciera caso al élder Sánchez y que si lo que yo quería era ir a la misión de enseñanza estaba bien. Acabé muy confundida.

El viernes di mi clase a mi alumna Ana ¡me da mucha alegría que regresó! y luego fui al CRIT en donde di mi taller de lettering a los papás y a algunos niños, tuve pocos alumnos pero estuvo muy bonito. Luego fui a terapia. 

El sábado fue un poco loco. Tuve mi conferencia de zona con la misión de servicio y el élder y la hermana Rosas pasaron por mí muy temprano para ir a Toluca porque es el lugar que le queda más cerca a la hermana Cirilo. La conferencia estuvo muy bonita y me sentí muy fortalecida por los testimonios de todos: el élder Rodríguez, la Hermana Cirilo, la Hermana Franco y el Élder García, me encanta ver a los misioneros de servicio porque es ver a los que son como yo. El élder Rosas nos pasó un video del élder Holland en el que dice «¡Cuando te dije que dejaras las redes, era para siempre, Pedro!».

La hermana Rosas, nos hizo un cartel a mano con escrituras, nos llevó galletas y fuimos a comer al Carl’s Junior, me divertí mucho. Fue nuestra primera conferencia como misión desde que nos separaron, un evento histórico.

Luego volvimos a mi casa y mis papás me llevaron a Coyoacán porque había acordado reunirme con mis queridos amigos de la Uni: Angie, Gali, Alex y Lupita (por videollamada). Fuimos al Kabuki Sushi y Alex me enseñó a jugar un juego de cartas llamado «Magic» del Señor de los Anillos. Hacía casi un año que no los veía y me sentí  muy feliz. Coyoacán me gustó mucho, nunca había ido, mis papás estuvieron paseando mientras yo estaba con mis amigos y luego regresamos a casa. 

El domingo fue todavía más loco: 

Los Rosas y yo habíamos planeado que habláramos de la misión de servicio en la reunión sacramental de algunos barrios de Lomas Verdes. Ellos pasaron por mí y la hermana Rosas hasta me llevó lunch vegano: unos sándwiches de mantequilla de maní y mermelada de fresa. Estuvimos en el barrio Fresnos y Naucalli, compartimos algunas palabras y creo que varias personas aprendieron de la misión de servicio y se sintieron inspirados porque recibí bonitos comentarios cuando terminaron las reuniones sacramentales, también me encontré con varias personas que conozco y me di cuenta que esto de la misión me está haciendo famosa lol. En el barrio Naucalli me sentí un poco nerviosa porque en esa capilla habían tenido una reunión de Consejo de Coordinación, entonces ellos estuvieron en ese sacramental, me imagino que para participar en la Santa Cena, y estaban dos setentas, uno de ellos el élder Ortega (quien en el énfasis misional me hizo hablar a mí y a mi papá sobre la misión de servicio)  los líderes de misión y los presidentes de estaca de todo el consejo de coordinación. Y yo sólo pensé que Cristo me ha de estimar mucho para organizar las cosas de modo que ese día yo diera mi testimonio de la misión frente a todos esos líderes de la Iglesia. Pensé que tal vez no nos darían el tiempo, puesto que había dos miembros de los Setenta, pero ellos no modificaron el programa y nos dieron el espacio para discursar y me escucharon. 

Por la noche fue una Noche de Hogar de instituto para la que habíamos organizado un Coro. Kathy y yo hicimos galletas de doble chocolate para llevar a la noche de hogar y llegamos temprano para ensayar. Estaban invitados los institutos Bosques y Lomas Verdes porque los oradores fueron los presidentes del templo, los Fernández. Cuando llegaron, me acerqué para saludarlos, fueron super amables (yo dudaba que se fueran a acordar de mí porque hay muchos obreros)  y me dijeron que en el Consejo de Coordinación habían hablado mucho de mí. 

La noche de hogar estuvo preciosa, hablamos de los convenios, sentí mucho el Espiritu Santo y el Coro salió muy bien. Fue dirigido por Isaac que era mi alumno de instituto. A todos les gustaron las galletas que hicimos y había muchas más. Nos llenamos que galletas y té. Fue bonito ver algunos amigos de Bosques y Lomas Verdes.

Se preguntarán cómo pude estar en tantos lugares en una semana. La respuesta es: No lo sé. Pero me sentí muy bendecida de tener tantas experiencias y oportunidades bonitas. 

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