20 – 26 de mayo

Hola. El lunes estuve en el departamento de comunicación trabajando en la oficina, por la noche fui con las misioneras de enseñanza, Mis y Balderrama a visitar a Alma, Alan y Ángel para ayudarlos a prepararse para su bautismo, ellos estaban muy felices y la hermana estaba muy determinada a cumplir con los mandamientos. Les regalé un dibujo del bautismo. Después visitamos a un hombre llamado Adán que contactaron a las hermanas por medio de VeniraCristo.org, nos acompañó la hermana Marisol.

El martes me quedé dormida en el camión y se me pasó mi parada así que tuve que darme una vuelta grande. Creo que fue por una razón divina porque cuando iba caminando en la calle para volver un hombre en bici se detuvo y me dijo «¿Eres una misionera de verdad? Yo sólo las veo en Facebook ¿Podrían enseñarme? ¿Con quién puedo conseguir un Libro de Mormón? Yo soy de Naucalpan pero podemos ponernos de acuerdo para que me visiten. Aquí está mi número, mi nombre es Chava.» La verdad me sorprendió mucho . Le pasé su número a las misioneras de enseñanza.

Esa noche también volví a ir con las misioneras de enseñanza a la casa de Alma, me conmueve mucho que sus hijos sean bien caballerosos, tienen 12 y 14 años y ellos se sientan en el piso para cedernos los únicos tres banquitos que tienen. Les hablamos de la entrevista bautismal, les ayudamos a explicarles las preguntas. La hermana Alma me enseñó el material que tiene para poner uñas, ella lo quiere donar al Teletón pero yo le digo que mejor ponga su  negocio para hacer un ingreso extra. Tienen un gran corazón. 

He querido conectar más con la hermana Balderrama pero creo que es  muy callada. 

Estos dos días de tener una doble vida: enseñar y servir han sido muy cansados para mí.

El miércoles no fui a visas porque tuvimos una actividad de ir al templo con la misión de servicio, mi mamá me dejó en el metrobús. Cuando llegué a las 11 me encontré con el élder Rodriguez que venía con su primo, pero no encontrábamos a nadie más y no nos respondían las llamadas. Después de buscar mucho nos metimos al templo y descubrí que los Rosas tenían en mente que entráramos a la sesión de las 11 y no que llegáramos a las 11. Me puse a hacer otras ordenanzas en lo que salían los Rosas y al final me dieron un ride a mi casa, entre más aprende de ellos más los quiero. Fui a terapia en la tarde.

El jueves la hermana Hinojosa pasó por mí porque el coche de mi papá no circulaba y me llevó al templo, mi mamá le mandó bisquets a mis amigas del templo. Me pusieron en la mesa de Velo. Me cansé mucho, pero me gustó. Por la tarde tuve una llamada con los misioneros de Nicolás Romero y sentí bien bonito que estaba el élder Morales que fue mi líder de distrito en la misión de servicio y ahora es misionero de enseñanza. 

El viernes por la mañana di mi clase de instituto a mi alumna Xime, pero fue muy breve porque a las 10 tenía que cubrir un evento en el Museo de Antropología por parte del departamento de comunicación de FamilySearch de la conferencia internacional de  Global Mormon Studies. Después de la conferencia el hermano Alfredo me invitó a comer pero había mucho tráfico entonces tuvimos que caminar mucho. Por la tarde fui a mi terapia. En la noche vinieron a visitarnos mi hermano César y mi cuñada Adri y pasaron la noche con nosotros. 

El sábado por la mañana salimos a desayunar y en la casa jugamos juegos de mesa. Yo lavé mi ropa y recogí mi cuarto. Luego se fueron y llegaron mis tíos, mi tío Beto hermano de mi papá y su esposa mi tía Alma. Mi tía había pasado por cosas feas en la semana, ella no es miembro de la Iglesia pero sentí bonito que aceptara que mi papá le diera una bendición del sacerdocio. Fuimos a comer tacos. Por la tarde fue una actividad de cocina de Instituto. La hermana Natt nos enseñó a hacer cupcakes de zanahoria y pasta fresca. La hermana Irma también estuvo y al final nos dio un ride a mi casa a mi hermana y a mí.

El domingo llegó el esperado bautismo de Alma y sentí muchísimo gozo. Me siento muy feliz que mi nueva amiga y sus dos hijos sean ahora parte de la Iglesia y del convenio. también me dio mucha alegría ver a los miembros del barrio y a otros misioneros que se reunieron para celebrarlos. 

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