Hola,
Esta semana ha sido difícil para mi salud mental. Me he sentido muy cansada y ansiosa pero estoy haciendo la batalla para seguir adelante. El lunes no fui a la oficina porque la ansiedad se me somatiza en el intestino y tenía mucho dolor, aunque supongo que también está relacionado con algo que comimos porque mi mamá y mi hermana también se enfermaron y les dolía la panza. Durante los momentos en los que la medicina del dolor me hacía efecto me puse a hacerle una caja de regalo a mi papá por el día del padre, eso me mantuvo distraída. A mi papá le encantó. Adentro había un portaretratos con una foto nuestra, una carta, sus chocolates favoritos y un cinturón nuevo. Por fuera yo decoré y armé la caja. Fui a mi terapia en la noche, pero después de esperar a mi hermano Lalo media hora en la oscuridad para que pasara por mí, me fui caminando a casa. Mi hermano se enojó conmigo y me puse triste.
El martes ya fui a la oficina, me sentía mejor. Ayudé en hacer videos para las redes sociales y tuve unas reuniones. Por la tarde fui al cine con mi hermana y mi prima Casy a ver la película «Intensamente», lloré tres veces porque me conmovió mucho. Luego fuimos a comer sushi porque era el día mundial del sushi.
El miércoles fui a la oficina de visas en el CCM, he estado llegando tarde porque me cuesta mucho salir de mi casa. Pero me la pasé bien con mi amiga la hermana Hinojosa que me dio un ride a mi casa. Fui a mi terapia y por la noche tuve videollamada con mis mejores amigas.
El jueves en el templo estuve en el área de «Novias» y se me hizo muy especial que la hermana Sandoval, que conocí en el devocional de misioneros de servicio, que su mamá es Wendy Ramirez, de PSD, vino a recibir sus investiduras por primera vez. No sólo nos vimos sino que me tocó ayudarle en la parte de iniciatorias y en el velo. Me siento muy bendecida por ello. La hermana Hinojosa me dio un ride de regreso. Por la tarde tuve llamada con el élder Rojas y Morales del Barrio Nicolás Romero, el élder Morales era mi líder de distrito cuando él también era misionero de servicio y me conmueve que siempre me anda buscando para incluirme en las lecciones de enseñanza, después tuve una llamada con las misioneras de enseñanza Mis y Balderrama y al final fuimos a visitar presencialmente a Karla y Pilar, recién conversas. Tuvimos una cena juntas.
El viernes tuve un momento muy difícil en la mañana, en resumen me puse a llorar en la escalera porque no quería decepcionar a mis jefas en el Teletón Janett y Cyn porque han sido muy buenas conmigo, pero yo no me sentía con fuerzas para ir a mi servicio. Mi mamá me ayudó a calmarme y al final llegué muy tarde pero sí di mi taller de Lettering en el CRIT.
Esto de tener una enfermedad mental me hace sentir muy ridícula e incomprendida a veces, porque aunque ciertas cosas son normales y fáciles para muchos, para mí es difícil salir de mi cama, bajar las escaleras y salir de mi casa.
Ya cuando estaba en el CRIT me sentí mejor y luego fui a mi terapia en la tarde. En la noche volví a acompañar a las hermanas Mis y balderrama a una lección con Amado, el esposo de una hermana del Barrio que no es miembro de la Iglesia.
El sábado tenía como cinco compromisos diferentes entonces tuve que faltar a algunos, había ensayo para el coro de misioneros de servicio del devocional misional con el élder Montoya que va a ser en PAchuca, pero no fui porque me avisaron un día antes y teníamos un desayuno familiar del día del Padre con mi familia extendida, vino mi hermano César y su esposa . Luego fui a partir el pastel de cumpleaños de mi amiga Angie que vive en Iztapalapa. Fui en metro con mi hermano y su esposa, porque ellos tomaron una ruta similar de regreso a su casa.
El domingo fui a los servicios, pude limpiar mi habitación y descansar un poco. Empecé la cuarta temporada de la serie «The Chosen». También practiqué en el piano y en voz la canción para el devocional en Pachuca.
El jueves tuve la determinación de volverme una mejor persona, creo que he caído en el mal hábito de distraerme con videos cortos, así que mi plan es no verlos sino hasta después de haber escudriñado dos capítulos del libro de Mormón y hacer 20 minutos de ejercicio. Tal vez es algo pequeño que se supone que ya debería de estar haciendo pero lo he descuidado y tengo la intención de cambiar.
Gracias por leerme.
Hermana Lima




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