15 – 21 de Julio

Esta semana empezó con la conferencia de zona. En ella pude sentir más el Espiritu Santo que en cualquier otra que hayamos tenido. Me sentí inspirada a ser mejor y cambiar. Me tocó discursar del mensaje «Convertidos al Señor» del élder Bednar. Mi querida hermana Grant me hizo sentir especial porque me llevó una ensalada de espinacas e hicimos una actividad en la que enterramos las armas de rebelión de manera simbólica y grabamos un audio para nuestro «futuro yo» de cuando terminemos la misión. Conviví mucho con mi amiga la hermana Naranjos que ahora es hermana Capacitadora, lo cual se me hace super cool porque ella es una excelente misionera.

El martes fui a la oficina, la hermana Berrett me dio un postre de Rice Krispies. Ya por fin tenemos un programa para enviar los regalos del giveaway para jóvenes en instagram y eso me hace muy feliz, estuve trabajando en ello. El martes por la tarde había muchísimo tráfico por la lluvia, así que hice dos horas en el camión de regreso a casa, pero me gustó porque me puse a leer en el camino. Por la noche fui a la Bienvenida de Job Lopez, que hasta ese día era el élder López en Honduras. Es un joven de mi barrio que acaba de regresar de la misión. Su familia le organizó una reunión muy grande con mucha comida y dulces y me puse a pensar si mis papás harán algo así por mí cuando yo termine mi misión porque yo no estaré «regresando» puesto a que estuve en casa todo este tiempo jajaja. 

El miércoles fui al CRIT Teletón a dar el curso de Lettering, suelo dárselo a los adultos mientras que esperan a que sus hijos, nietos o sobrinos, salgan de sus terapias, pero como los niños ya salieron de vacaciones, muchos de los hermanitos de los pacientes están viniendo y se quedan en la sala de espera. Entonces, tuve muchos alumnos niños y al principio pensé que el lettering tal vez sería una técnica complicada para ellos, pero me sorprendí, en especial con Maité, una niña de cinco años que es paciente teletón y que sabe escribir su nombre completo en cursivas.  Tuve tantos alumnos que se me terminó el material (las hojas de práctica) entonces a última hora solo me puse a dibujar con los niños en hojas recicladas. Por la tarde del miércoles fui a mi terapia. 

El jueves era un día que esperaba con ansias porque ya volvió a abrir el templo y entonces ya pude ir como obrera. Pensé que me cambiarían de lugar pero me volvieron a poner en la «Sala para Novias» pero ahora soy directora de mesa. Tuvimos a tres hermanas que vinieron al templo por primera vez. Me encantó. Algo que se siente super bonito es que trabajo de cerca con la hermana Fernandez, la esposa del presidente del templo, porque ella tiene una instrucción privada con las hermanas que entran por primera vez ahí en la sala de novias y ella confía mucho en mí. 
Mi gran amiga, la hermana Hinojosa me recogió para llevarme al templo y me acercó a mi casa de regreso y en el trayecto iba también la hermana Lupita. También me gustó mucho ir porque extrañé a mis amigas las obreras, en mi familia luego se ríen de que en la misión tenga tantos amigos que son adultos mayores, pero así los considero, como mis amigos y los quiero. 

Por la tarde sucedió un momento incómodo. La semana pasada un hombre que me vió visitar a una hermana recién conversa me habló. Él se llama Eduardo y estaba interesado en conocer la Iglesia, como no tenía a la mano el teléfono de las misioneras de enseñanza, le di el mío, lo cual creo que fue el primer error. En la semana planeamos una lección por llamada pero las hermanas de mi barrio Mis y Colín estaban ocupadas, así que el hermano eduardo y yo platicamos por llamada por más o menos veinte minutos, yo no me sentía confiada ni autorizada para darle una lección sin ellas entonces le hice preguntas básicas como ¿Por qué estaba interesado en la Iglesia? ¿A qué se dedicaba? etc. Cuando las misioneras de enseñanza llegaron, ellas compartieron un mensaje con él y yo las escuché. Después él me dijo por Whats que no le había gustado porque ellas no me habían dejado hablar y que prefería que yo me reuniera sola con él. No supe qué decir pero le dije que el jueves podíamos tener una lección y yo pensaba llevar a las demás misioneras. 
El jueves llovió mucho y mi papá me llevó en el coche al parque en donde nos habíamos quedado de ver, mientras estaba en el coche bajo el torrente de lluvia, las misioneras de enseñanza me llamaron y dijeron que no tenían paraguas y que se habían refugiado en casa de la presidenta de la Sociedad de Socorro que vive enfrente del parque. Le dije a Eduardo que si podíamos tener la lección ahí y él me volvió a decir que no quería que en las lecciones hubiera más personas porque a veces otros no entendían ciertos temas que yo sí. Me saqué un poco de onda, pero le dije que le diera otra oportunidad a las misioneras de enseñanza y que mi papá podía pasar por él, el punto es que dijo que sí. Mi papá y yo pasamos por él en el coche y lo llevamos a la casa de la presidenta de la Sociedad de Socorro, la hermana Irma. 

Le explicamos a Eduardo que ellas eran las misioneras de enseñanza y tomarían liderazgo de su enseñanza y yo era, en cambio, una misionera de servicio, que podía ayudar pero que mi tiempo era limitado. Hablamos un poco acerca de nosotros mismos para presentarnos, y de la importancia de leer las escrituras, la hermana Irma compartió su testimonio y luego pidieron que compartiera el mío. El hermano empezó a hablar de su vida personal, pero luego calló y dijo «quiero decir unas cosas pero no sé si puedo hablar de la vida de la hermana Lima frente a los demás» Yo le dije pues sí (pero estaba confundida porque no sabía a qué se refería) Y dijo que él había leído que yo tenía problemas emocionales y ahí me di cuenta de que había leído mi blog. Luego contó que él había enfermado y que en ese entonces se recuperó de manera sorprendente y él sintió que había sido Dios. Después dijo que por eso ahora se dedicaba al sector salud y en especial desde el Covid y dijo que él había visto que yo no me ponía bien el gel antibacterial. Entonces me empecé a sentir super incómoda. Le pregunté cuándo me había visto ponerme gel antibacterial y empezó a decir las cosas que yo llevaba en mi bolsa. (Después caí en cuenta de él que había visto un video mío de youtube de hace tiempo que se llama «Qué llevo en mi bolsa»)  todas nos sentimos muy incómodas. Después de invitarlo a la Iglesia y pedirle que la próxima vez lo visitemos en su casa, le dijimos que teníamos otra cita para ayudar a la hermana Irma, el hermano se fue pero dijo que se quedaría afuera a esperar que parara la lluvia. Las hermanas me dijeron que pensaban que él estaba más interesado en mí que en la Iglesia y que debía tener cuidado.  Cuando salimos a visitar a la hermana Tuky, él ya no estaba afuera de la casa, pero pasó mucho tiempo. Las misioneras Mis y Colín están asustadas y enojadas, a mí se me hace que tal vez puedan estar exagerando y que él sí podría aprender del evangelio pero confío en ellas. Después le envié un mensaje al hermano y le dije que las misioneras de enseñanza le enseñarán ahora. 

El viernes ahora estoy en visas y desde temprano me hicieron saber que me necesitaban a las 11 porque iba a venir un grupo grande de misioneros de habla inglesa y necesitaban mi ayuda para darle las instrucciones. Y efectivamente, me pusieron a cargo de un grupo de como 20 misioneros para que les ayudara a firmar sus papeles, pero estaban llegando a destiempo, así que cada vez que llegaban nuevos tenía que volver a explicar desde el principio, los misioneros empezaron a aburrirse y a platicar entre ellos y después empezó a costarles trabajo poner atención y cometían errores, entonces yo tenía que imprimir las hojas. Yo estaba siendo muy paciente, pero llegó el hermano Johny enojado y dijo «Pongan atención, están cometiendo errores porque no están escuchando a la hermana, ella les está dedicando de su tiempo para ayudarles y ustedes deben respetarla». Después de eso todos se callaron y me sentí más respetada jajaja. 

El sábado me equivoqué de fecha y fui a la capilla de Tepalcapa a una actividad para Instituto que no es sino hasta dentro de una semana, entonces me sentí muy humillada y me regresé, luego fui en camión al templo porque una joven de mi estaca llamada Carly me pidió que fuera su acompañante ya que entro a  recibir sus ordenanzas personales y sus papás no son investidos. Fue una experiencia muy bonita que antes no había tenido :).  Sus papás me invitaron al Burguer King después del templo y me compraron una hamburguesa vegana, también me dieron un ride hasta mi casa. En el camino conocí más a Carla ya que solo habíamos pasado tiempo juntas en clases virtuales de instituto, es una maestra de primaria muy agradable y me sentí feliz. 

El domingo fui a los servicios por la mañana, tuve mi clase de escuela dominical y por la tarde fui a la graduación de instituto.  Fue un momento muy bonito porque mi alumna Xime (la que pronto se va a la misión a República Dominicana) se graduó en un año. Me siento bendecida de ser su maestra y de ser misionera de servicio, porque tal vez de otro modo no podría haberle enseñado. También dirigí el número especial del Coro de instituto, me dieron un reconocimiento de logros avanzados de instituto por tantas clases que he tomado y ayudé a personas a inscribirse al próximo ciclo. 
Ahora sí tenía mucho que contar, les pido disculpas a sus ojitos por tanto que tuvieron que leer.

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