Historias y fotos semana 11

Esta semana estuve en las oficinas de la Iglesia en el departamento de Comunicación en donde estuve ayudando a la hermana Frandsen a cortar videos. Ella hace los videos de “Cada uno tiene una historia” en donde entrevista a varios miembros de la iglesia.
Después de haber terminado mis asignaciones del día y de ir a terapia fui con mi hermana al cine a ver la película de Barbie (mi líder de la misión me dio permiso)
Me gustó mucho, me hizo llorar el final, sobretodo con la canción de Billie. Estaba muy feliz de estar ahí, no podía dejar de interpretar todos los detalles, como la Barbie Proust jaja.
El martes seguí ayudando a la hermana Frandsen con sus videos. Para facilitarle un poco en los desafíos que tiene con el español, transcribí y traduje párrafo por párrafo lo que decían las personas entrevistadas. Me siento muy feliz de trabajar con ella, es muy talentosa y divertida. Nos hemos vuelto grandes amigas.
Algo que me gusta mucho de estar con ella es que compartimos el lunch. Ella me ha estado llevando más sándwiches de crema de cacahuate y mermelada de fresa, con pan y mermelada que ella hace. También tunas y muchos pistaches. Yo a ella le llevo algunas frutas pero el martes le hice una ensalada y unas bolitas de tofu.
El miércoles estuve en la oficina de visas y me dio mucho gusto estar de nuevo con el elder Sánchez. Me sorprende que sea tan bueno y que aprenda tan rápido. Entre los dos hicimos 40 solicitudes de canje para que los misioneros tengan una tarjeta de residencia temporal. Lo cual es un buen, considerando que, yo sola, lo más que he hecho en un día han sido 20. Los hermanos no podían creerlo. Le dije al élder Sánchez que es una bendición que llegó en el momento que más lo necesitábamos: en la temporada alta en el CCM. También comí con él en el comedor y siento muy bonito que ya no como sola. Aunque no faltan los hermanos que quieren regañarnos porque creen que somos misioneros de enseñanza y que no podemos comer juntos.
El jueves fui al templo y fue muy especial porque por primera vez formé de la ordenanza más importante. Me sentía muy incapaz pero me ayudaron mucho. También me conmovió mucho que pude ver en persona por primera vez a la hermana Vázquez.

La hermana Vázquez, misionera de servicio en Puebla, me contactó por medio de mi maestra de instituto, Natt. Cuando yo recibí mi llamamiento de misionera de servicio estaba muy triste y enojada. Me llegó un mensaje de la hermana Vazquez y nos pusimos a platicar por notas de voz. Aunque no me conocía, me dio muchísimo consuelo y me motivó a aceptar mi llamamiento. Ella me dijo que si existía alguien que sabía lo que yo sentía, era ella. Yo le abrí mi corazón ese día y terminamos llorando las dos, aunque nunca nos habíamos visto la cara. Sin embargo, ahora en el templo nos pudimos abrazar y platicar, ella dice que los primeros tres meses son los más difíciles así que me falta poco.

La hermana Frandsen la conoce también porque hizo un video de ella, en el que la hermana Vázquez dice que ella recibió la impresión de que al aceptar el llamamiento de misionera de servicio inspiraría a otras personas. Cuando la hermana Frandsen y los Searle me enseñaron ese video, pensé: una de esas personas soy yo. Cuando le conté a la hermana Frandsen que la había visto estaba muy feliz.

También pude encontrarme con la familia Ortega, a quienes no veía desde hacía mucho tiempo: el hermano Gualberto, quien fue mi presidente de estaca, su esposa Ericka que fue mi maestra de escuela dominical y su hijo Diego, que fue mi compañero de instituto por varios años. Me sentí muy feliz de verlos.

En el templo tuve otro inconveniente en el que no sabía que algo no se podía hacer y lo hice. ☹️ A veces me siento muy triste porque siento que en el templo nadie me dice exactamente lo que tengo que hacer y al tratar de aprender por medio de la experiencia cometo varios errores. Hice todo lo posible por enmendar el error, pero tuve que andar dando vueltas para buscar a las participantes porque yo creo ese error lo hice como con 10 personas y las lideres andaban preocupadas. Lo bueno es que algunos hermanos son muy comprensivos conmigo y un hermano obrero de la tercera edad hasta se ofreció a acompañarme para resolver el problema a mi lado.

Esa noche llegué a darle la clase de instituto a mis días increíbles alumnas: Xime y Ania, en donde hablamos sobre la adversidad y los convenios. Cada día las quiero más y me siento muy privilegiada de ser su maestra porque ambas son muy inteligentes y dulces. Extrañé mucho a mis otras alumnas pero espero poder verlas la próxima semana.
El viernes fui al CRIT Teletón del Estado de México en Tlanepantla y me tocó estar en recepción y en Hidroterapia. Esta foto la tomé cuando ya todos los niños y sus papás habían salido. Creo que estar en el CRIT me ha dado mucha visión sobre el amor que los padres sienten por sus hijos y lo mucho que están dispuestos a dar y hacer por su bienestar.
Me siento feliz de poder ayudar a estas familias. Yo registro su llegada a la hidroterapia en una lista impresa y también les ayudo un poco a llevar sus sillas de ruedas y sus mochilas. En muchas cosas todavía me siento muy nueva pero estoy aprendiendo y eso es lo importante.
El sábado me entraron unas ganas muy grandes de limpiar todo mi cuarto y mi baño a profundidad. En la noche fuimos a la estaca Churubusco, de mi hermano César y su esposa Adri a una presentación de baile de los jóvenes de su barrio, la cuál se presentó en la conferencia de juventud de su estaca y la cuál Adri les enseñó. La presentación estuvo muy hermosa y en general siento que todos los barrios hicieron un buen trabajo con sus bailables mexicanos de diferentes regiones, pero el de Nayarit, que puso mi cuñada es el que obviamente más me gustó.
Cómo no habíamos comido estábamos muy hambrientos y fuimos a la plaza Toreo por lo que se ha vuelto mi comida más común en mis P-days: hamburguesas.
El domingo en la tarde estaba reflexionando en el Ven Sígueme de la semana, en la parte que se dice que somos linaje de Dios y me acordé de esta escritura así que hice un dibujo. Las Lilis son mis flores favoritas.

En la noche entre a esta reunión que es una conmemoración de los 100 años de la Iglesia en La Paz sobre la que tengo que hacer un artículo.

Mi mamá me cortó el cabello.

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